Archivo de Público
Lunes, 20 de Octubre de 2008

Izaskun Chinchilla: "Reutilizar es una necesidad"

Esta joven arquitecta defiende la adaptación de los edificios históricos a los valores contemporáneos. Su proyecto de restauración de una fortaleza medieval ha sido seleccionado como buque insignia de la joven arquitectura española

CARMELO RODRÍGUEZ ·20/10/2008 - 22:25h

Reyes Sedano - Izaskun Chinchilla.

Izaskun Chinchilla (Madrid, 1975) trabaja desde la utopía, presentando proyectos en concursos de arquitectura que no siempre se materializan. Sin embargo, su proyecto de restauración de la fortaleza medieval de Castillo de Garcimuñoz, en Cuenca, sí se realizará. Un jurado lo seleccionó junto a otros 60 proyectos para formar parte de la exposición Jóvenes Arquitectos de España, convocada hasta el 30 de noviembre por el Ministerio de la Vivienda en la sala de la Arquería de Nuevos Ministerios (Madrid).

¿Cuál es el papel de los jóvenes en la arquitectura?

Somos una generación que hemos vivido la entrada de la era digital, así como la irrupción de nuevos valores como la sostenibilidad, la sensibilidad ecológica o la participación social… Y estos factores han supuesto cambios sociales muy grandes. Creo que esta exposición es un referente a nivel internacional y subraya a España como un lugar donde los jóvenes pueden participar en la construcción de la ciudad, debido al sistema de concursos abiertos. Es lo contrario que sucede en ciudades que tradicionalmente han sido focos culturales, como Nueva York; donde es casi imposible que un arquitecto de menos de 40 años construya algo que no sea un stand o mobiliario de diseño. Sin embargo, la obstrucción de los canales habituales –concursos y encargos– para conseguir obras y la desconfianza hacia la juventud hacen todavía difícil que los jóvenes arquitectos tengan una mayor implicación social.

¿Por qué eligió un proyecto de restauración de un castillo para optar a esta muestra?

Bueno, la construcción de edificios de nueva planta es un fenómeno en recesión porque las ciudades europeas presentan crecimientos demográficos muy bajos, y tienen entornos urbanos y agrícolas extraordinariamente construidos. Si a estas circunstancias añades ciertos valores sostenibles o de un desarrollo lógico desde el punto de vista económico, llegas a la conclusión de que reutilizar las estructuras existentes –obsoletas tras los nuevos cambios sociales, económicos y tecnológicos– es una necesidad. Esta transformación de los viejos edificios a las necesidades contemporáneas debe ser acogida con entusiasmo e implicación social por parte de los arquitectos.

¿Cómo surge la iniciativa del proyecto de restauración en Castillo de Garcimuñoz?

Me interesaba su capacidad para convertirse en motor de transformación de la zona, que está devastada por la pérdida demográfica. Castillo de Garcimuñoz ha sufrido un decrecimiento de la población durante el último siglo y medio, hasta llegar a los 185 habitantes en 2007. Por ello, he trabajado hacia la conversión del castillo en un centro cultural y de ocio para la población local y todo su ámbito de influencia.

¿Podría explicar cómo ha resuelto el proyecto de restauración del castillo?

Por un lado, me interesaba mucho subrayar la sostenibilidad del proyecto y para ello he definido unos mecanismos que contribuyen al futuro mantenimiento del castillo. Debido al flujo de usuarios, las zonas climatizadas se reducen a unos 250 metros cuadrados en invierno –cuando la mediateca tendrá una afluencia de público comarcal– para extenderse hasta los 1.900 metros cuadrados con sistemas de acondicionamiento natural, en verano y primavera, cuando un clima más benigno asegura un aumento de visitantes. Además he querido que el recorrido por la fortaleza explique las diversas épocas y acontecimientos acaecidos en el castillo. Estos nuevos elementos son autónomos, más parecidos a muebles que a edificios, ya que pueden ser desmantelados en un futuro sin causar perjuicios a la estructura del castillo.

Este proyecto supone una postura de acción frente a una arquitectura patrimonial, a veces necesitada de soluciones...

Sí. Creo que se debería abandonar la fantasía de reconstruir la arquitectura histórica a través de sistemas imitativos. Las técnicas, oficios y costumbres con las que se construyeron estos edificios son ya irrecuperables y sus valores –funcionales y estéticos– están obsoletos. Por eso para mí la reconstrucción resulta agresiva para el patrimonio. Yo soy partidaria de adaptar esas arquitecturas históricas a nuestro tiempo (bien a través de nuevos usos, de hacer accesible un monumento, de dar legibilidad al pasado) pero siempre desde una arquitectura contemporánea, comprometida con su tiempo. Lo único que garantiza el mantenimiento patrimonial es un nuevo uso y una arquitectura de la misma calidad que tenía la original.

¿Cómo ha sido la acogida del proyecto por los habitantes?

El pasado abril presentamos el proyecto y los vecinos quedaron entusiasmados. Los prejuicios suelen venir de una serie de intermediarios, muchas veces arquitectos, que tienen una idea preconcebida de cómo se debe actuar frente al patrimonio y son reticentes a adoptar nuevas posturas de acción.

 Un gin-tonic en los antiguos cortejadores

La rehabilitación de la fortaleza de Castillo de Garcimuñoz, financiada por el Ministerio de Vivienda, pretende dar un empujón para revitalización la zona turísticamente. Su posición en el kilómetro 157 de la carretera Madrid-Valencia lo convierte en un centro de visitantes espontáneos. Chinchilla ha planificado la obra para que los habitantes puedan conectarse a Internet desde el patio de armas, charlar y leer en la torre del homenaje, tomarse un gin-tonic en los antiguos cortejadores (ventanales) o caminar sobre un pavimento elaborado con las alcantarillas de los pueblos de la zona.