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Domingo, 19 de Octubre de 2008

El coche que quiere Miguel Sebastián

La industria desarrolla modelos eléctricos de pila de hidrógeno

MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE ·19/10/2008 - 21:00h

Prototipo del modelo eléctrico de Renault Nissan. público

El transporte es responsable del 26% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo. Y va en aumento. La mayoría de los vehículos que circula en la actualidad está propulsada por petróleo, un combustible que tiene los días contados, por la disminución de sus reservas, el alza del precio y su elevada contribución al cambio climático.

Israel, Francia y Dinamarca han decidido apostar por los vehículos eléctricos a partir de 2011, con un acuerdo entre fabricantes y suministradores de energía (las futuras redes de recargas de baterías).

En España, el Ministerio de Industria se ha fijado como objetivo llegar en 2014 al millón de vehículos híbridos (con motor de gasolina y batería eléctrica) y eléctricos, "primando en la medida de lo posible la producción en el interior".

El objetivo de Industria es llegar en 21014 al millón de vehículos híbridos

Uno de los modelos eléctricos más avanzados en el mercado es el desarrollado por Renault y Nissan. Este coche no emite gases de efecto invernadero, ya que se mueve gracias a una batería de ión-litio. Sus prestaciones, según los fabricantes, son similares a las de un motor de gasolina de 1,6 litros. Para optimizar la electricidad, los ingenieros han reducido el consumo de calefacción, climatización, luces y retrovisores.

Así, han empleado pintura atérmica en la chapa y un cristal de color verde ácido que mejora el aislamiento térmico. En el techo se han colocado paneles solares que alimentan el sistema que regula la temperatura interior del vehículo, y así, incluso cuando el auto está parado en un semáforo o estacionado, la temperatura se mantiene constante.

Las luces son LED que consumen menos energía y duran más. Los retrovisores se han sustituido por unas cámaras que se alimentan con los paneles solares del techo. En la actualidad, el 80% de los europeos realiza menos de 60 kilómetros diarios y el coche eléctrico está diseñado precisamente para desplazamientos en zona urbana.

Para poder comercializar estos vehículos, es preciso contar con una red de repostaje, que en el caso de Israel será de 500.000 puntos de recarga en todo el país, una infraestructura diseñada por Project Better Place. Además, este coche dispone de un sistema informático a bordo, mediante un teléfono móvil, que indicará la energía disponible, los puntos de recarga próximos y los lugares para cambiar las baterías en los alrededores.

Y para reducir el consumo, el sistema informático puede proporcionar información sobre los aparcamientos libres.

El futuro del futuro: hidrógeno

El primer elemento de la tabla periódica, el hidrógeno, podría ser la energía del futuro. La pila de combustible de hidrógeno ya se está adaptando para propulsar vehículos y su ventaja esencial es que sólo emite vapor de agua.

Después de dos años de negociaciones y trabajo de ingeniería, Nissan y Renault presentaron este año su primer vehículo con pila de combustible. Nissan desarrolló la pila de combustible, el depósito de hidrógeno a alta presión y la batería de ión-litio, y Renault adaptó su modelo Grand Scenic a los requerimientos. Este modelo, que combina la pila de hidrógeno y la batería eléctrica, no precisa alimentación externa, ya que produce la electricidad a bordo.

De esta forma, el coche eléctrico y de hidrógeno puede funcionar sólo con la pila de combustible para circular por autopista; sólo con la batería eléctrica para arrancar y en zona urbana; o por las dos vías, en caso de una subida larga o cuando se necesita más potencia, como en un adelantamiento rápido.

Además, cuando esté parado, pero con el motor en funcionamiento, la electricidad producida por la pila de hidrógeno puede recargar la batería. La velocidad máxima es de aproximadamente 160 kilómetros por hora y la autonomía oscila entre los 350 y los 500 kilómetros.

El parque automovilístico supera ya los 28 millones en España y apenas se contabilizan 8.000 vehículos eléctricos, por lo que la industria tiene mucho camino por delante para llegar al millón de unidades que quiere el ministro Miguel Sebastián.