Archivo de Público
Viernes, 17 de Octubre de 2008

La estrella del fontanero se apaga para desgracia de McCain

Joe Wurzelbacher también se beneficiará de las promesas fiscales de Obama

I. P. ·17/10/2008 - 23:35h

ap - Las cámaras han perseguido a Joe.

Resulta que Joe el fontanero, el que se convirtió en el inesperado protagonista del tercer debate electoral, no es fontanero, al menos no legalmente, y le debe dinero a Hacienda. La encarnación del votante medio conservador ha resultado ser un poco más problemática de lo que le hubiera gustado a la campaña de John McCain, la que primero sacó a relucir su nombre.

McCain quería usar el ejemplo de Samuel Joseph Wurzelbacher para denunciar las medidas fiscales de su contrincante. Obama se las había explicado al fontanero en una de sus etapas en Ohio y de la noche a la mañana el hombre se convirtió en una estrella.

La prensa, que se abalanzó sobre él, descubrió que no solo no tiene licencia, sino que gana bastante menos de los 250.000 dólares anuales que ha mencionado (y por lo tanto puede beneficiarse de las desgravaciones fiscales de Obama). Además debía 1.182 dólares en impuestos al Estado de Ohio. Joe, padre soltero de 34 años, trabaja para una compañía en Toledo (Ohio) que sí tiene permiso para realizar obras de fontanería. Su estatus un poco ambiguo fue denunciado por el sindicato local de fontaneros, que respaldaa Obama.

La campaña de McCain, que quería usarle para sus mítines, criticó a Obama por criticar a Joe. "Es increíble que los medios y la campaña ataquen a Joe por hacer preguntas legítimas", dijo uno de los portavoces del candidato conservador. El propio McCain, entrevistado en el programa de humor de David Letterman, se disculpó sin embargo por la tormenta mediática que él mismo había desencadenado. "Joe, si estás mirando, lo siento", dijo.

Joe fue todo lo honesto que pudo ante las cámaras de televisión y esta inesperada celebridad. "No soy Matt Damon, espero no estar haciendo el tonto", afirmó. En otra entrevista reconoció que dentro de unos días "ya nadie hablará de mí".