Martes, 13 de Noviembre de 2007

Dimitió Müntefering, vicecanciller de Merkel debilitado por disensos internos

EFE ·13/11/2007 - 11:51h

EFE - Imagen de archivo del ministro alemán de Asuntos Sociales y Trabajo, Franz Müntefering.

El vicecanciller alemán y ministro de Trabajo, el socialdemócrata Franz Müntefering, renunció hoy a sus cargos en el Gobierno de la canciller Angela Merkel por razones familiares y en medio de un proceso de debilitamiento dentro de su formación.

La larga enfermedad de su esposa, Anke-Petra, quien sufre cáncer y fue operada la semana anterior, fue el argumento dado por fuentes de su ministerio como "razón única" para la dimisión, que se hará efectiva este mismo mes de noviembre.

Müntefering, defensor a ultranza de las reformas impulsadas por Gerhard Schroeder en la cancillería y considerado su lugarteniente, había cancelado por esa razón esta semana todas sus citas oficiales, incluida la reunión de coalición celebrada la noche pasada.

El vicecanciller había dirigido las negociaciones para la formación de la gran coalición, tras la derrota de Schroeder en 2005, que se cerraron con un gobierno equiparado en número de cargos entre su Partido Socialdemócrata (SPD) y la Unión Cristianodemócrata y la Unión Socialcristiana de Baviera (CDU-CSU), de Merkel.

Desde esta posición, se le consideraba el "bastión" de la línea de Schroeder y fue precisamente esto lo que le originó los peores sinsabores, especialmente dentro el SPD.

La noche pasada, tras una reunión que se cerró de madrugada, la coalición logró un consenso para la prolongación de los subsidios de desempleo para los mayores de 50 años, como reivindicaba el SPD, pero no para la introducción de un salario mínimo en el sector de correos, caballo de batalla personal de Müntefering.

Lo que aparentemente sería una cuestión de detalle, es ilustrativo de la larga lucha del vicecanciller en los últimos meses.

Müntefering vio repetidamente rechazada su apuesta no sólo por la introducción de un salario mínimo interprofesional -actualmente sólo existe en algunos sectores, como la construcción-, sino que no logró ni siquiera ampliar ese espectro a los empleados de Correos.

Pese a no participar en la reunión, el ministro de Trabajo expresó hoy su decepción por esa batalla perdida, que se sumaba a la derrota sufrida en las semanas precedentes al último congreso del SPD, celebrado el pasado octubre en Hamburgo.

Müntefering se había enfrentado al presidente del partido, Kurt Beck, en defensa de las reformas laborales introducidas con Schroeder en la cancillería y especialmente en lo que concierne a los subsidios por desempleo.

Beck impuso su línea y el congreso aprobó una resolución para la prolongación de los subsidios por desempleo a los mayores de 50 años.

Müntefering, quien en aras de la paz interna en el partido acató esa decisión, se quedó solo en su convicción de que la reforma no debía alterarse, puesto que con ella se había logrado la reducción continuada del desempleo.

Tan solo se quedó Müntefering que, mientras duraba aún el pulso entre él y Beck, tuvo que escuchar como Schroeder proclamaba, en una intervención pública, que sus reformas no eran "la Biblia".

La noche pasada, la gran coalición aprobó finalmente una solución de consenso entre la línea aprobada en el congreso del SPD y la defendida por Merkel, quien había advertido de que tal prolongación sólo podía producirse si no provocaba costes adicionales.

Según ese acuerdo, los desempleados mayores de 50 años percibirán los subsidios durante 15 meses, a partir de 55 años se prolongarán a 18 meses, hasta llegar a un máximo de 24 meses para los mayores de 58 años.