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Martes, 13 de Noviembre de 2007

Valcárcel y Camps acusan al Gobierno de España de "deslealtad" con Murcia y Valencia

EFE ·13/11/2007 - 16:03h

EFE - Los presidentes de las comunidades de Murcia, Ramón Luis Valcárcel (dcha), y Valencia, Francisco Camps, durante la inauguración de las Jornadas sobre Ordenación Jurídica del Trasvase Tajo-Segura, organizadas por la Fundación Instituto Euromediterráneo del Agua.

Los presidentes de las comunidades de Murcia y Valencia acusaron hoy al Gobierno de España de "deslealtad constante" con ambas comunidades autónomas en materia hídrica, y reiteraron su defensa del trasvase del Ebro y del Tajo-Segura, al que dijeron que no renunciarán "en ningún momento".

Ramón Luis Valcárcel y Francisco Camps, que hoy participaron en Murcia en unas jornadas sobre "Ordenación jurídica del trasvase Tajo-Segura", afirmaron que el PSOE quiere convertir a estas regiones en tierras "infértiles y amarillas" con la derogación del trasvase del Ebro y la puesta en cuestión del Tajo-Segura.

"Para justificar lo injustificable, la derogación del trasvase del Ebro, el Gobierno socialista ha puesto en cuestión el modelo de convivencia, de creación de empleo, de prosperidad, de crecimiento de Murcia y Valencia", dijo Camps.

Para el presidente valenciano ambas regiones "han sufrido un ataque constante y permanente" por parte del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.

Según Camps, se ha atacado de "forma brusca, como jamás nunca nadie había atacado a un territorio autonómico y a la forma de ser de sus ciudadanos", y agregó que se podría escribir una tesis de cómo "un Gobierno de la Nación ha intentado deteriorar la imagen de dos comunidades, para lo que han utilizado a todo el Ejecutivo".

"Nos han insultado, han dicho que derrochamos el agua, que la traíamos para el turismo y el golf, pero agriculturas como las nuestras han permitido fijar población en zonas agrícolas, generan divisas, exportaciones y permiten que miles de hectáreas tengan futuro porque son de color verde y no amarillas como quiere el Gobierno socialista", afirmó Camps.

Añadió que los gobiernos de Murcia y Valencia no van a permitir que la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero conviertan a estas regiones en "tierra estéril y amarilla, queremos tierra verde y fértil, una fertilidad que da prosperidad y empleo".

El presidente valenciano indicó que con la derogación del trasvase del Ebro el Gobierno socialista "rompió" el principio de solidaridad entre regiones.

Refiriéndose también a la derogación Valcárcel añadió que "supuso el comienzo de una oleada de improvisación y superficialidad en materias de agua, que produjo inseguridad jurídica".

Valcárcel, que lamentó el "retroceso en el camino emprendido" a causa de esta derogación, señaló que ahora se pone nuevamente en cuestión otro trasvase como es el Tajo-Segura.

"Una infraestructura -dijo- que da vida a ambas regiones" y cuyo rechazo "se pretende imponer de forma unilateral por la vía de una reforma estatutaria y no desde el planteamiento dialéctico, en un contexto de planificación hidrológica nacional y de lealtad, y cooperación institucional".

A juicio del presidente de Murcia, en España existen "recursos suficientes para todos", y el Estado es el que tiene los instrumentos para atender las demandas y asegurar el uso sostenible de los volúmenes hídricos.

En este sentido, Francisco Camps reiteró que los gobiernos de Murcia y de la Comunidad Valenciana han defendido los trasvases del Ebro y el Tajo-Segura con argumentos "coherentes", que "son también defendidos por el presidente del PP, Mariano Rajoy".

"Cuatro años después seguimos sin saber dónde están los hectómetros cúbicos que tenían que ser la alternativa al trasvase del Ebro", se preguntó Camps, quien calificó la legislatura que ahora finaliza de "descentrada, desorientada y con una falta absoluta de control de lo que tiene que ser un Gobierno".

A este respecto, Valcárcel dijo que no se puede aceptar "el planteamiento simplista de que las nuevas aguas desaladas pueden sustituir a los caudales del Tajo, porque supone una alteración radical de las características del aprovechamiento", e instó al Gobierno central a estudiar "todas las posibilidades", entre ellas la del Tajo-Medio.

Ramón Luis Valcárcel también se refirió al túnel Talave-Cenajo, concluido ayer, y dijo que es una obra "importante", ya que contribuye a mejorar la calidad de las aguas, aunque matizó que esta infraestructura, contemplada en el programa A.G.U.A, ya estaba incluida en el Plan Hidrológico Nacional (PHN).

Según explicó, con "el PHN del PP se contemplan 60 hectómetros cúbicos para abastecimiento y regadío, y con esta conexión en el Programa A.G.U.A se dan sólo 10 hectómetros y sólo para abastecimiento", por lo que las alternativas socialistas, según dijo, "no suponen nada nuevo y sí una merma".