Miércoles, 15 de Octubre de 2008

Casi mil millones de personas pasan hambre

La especulación es la principal causa de la subida del precio de los alimentos

MAR CENTENERA ·15/10/2008 - 22:42h

"El hambre es tan aguda que te vuelve loco. Aunque veas llegar a tu padre, escondes la comida". Hadijata, un campesino nigeriano, recuerda así la gran hambruna de 2005. De forma menos extrema, su lucha por conseguir comida se repite aún a diario. Y su caso no es el único.

Aunque las cosechas batieron récords en 2007 y el mundo produjo más alimentos que nunca, la cifra de personas hambrientas aumentó hasta 923 millones, advirtió ayer Olivier Longué, director general de Acción Contra el Hambre (ACH), en el Día Mundial de la Alimentación. La contradicción se acentúa si se tiene en cuenta que tres de cada cuatro personas que pasan hambre son pequeños agricultores, es decir, productores de alimentos.

La fuerte subida del precio de los granos básicos que está detrás de la crisis almentaria no responde a una escasez de producción, insistió Longue en rueda de prensa. Tampoco a un aumento del precio en origen. Las causas del encarecimiento de los alimentos hay que buscarlas en los mercados internacionales y en las políticas agrarias.

"La especulación con fondos de inversión agrícolas es el principal motivo del encarecimiento de los alimentos", dijo el director general de ACH. "El eje de inversión se ha movido hacia las materias primas por la crisis financiera", añadió.

Oligopolio de la distribución

La distribución de todos los alimentos mundiales está en manos de un puñado de multinacionales -como Archer Daniels Midland o Cargill-, que tienen un poder enorme para fijar precios, denuncia la ecologista india Vandana Shiva: "La concentración de la distribución es uno de los mayores peligros para la seguridad alimentaria".

El oligopolio se reduce aún más con los transgénicos, vendidos desde hace décadas como la panacea contra el hambre por su alta productividad. "Cuatro empresas controlan el mercado mundial, hay falta de democracia. -subraya Longue- Las semillas genéticamente modificadas tienen copyright y no se pueden reutilizar".

Eso significa que los campesinos no pueden guardar semillas de una cosecha para plantarlas en la siguiente, como se ha hecho tradicionalmente en la agricultura, sino que deben comprar nuevas cada vez.

"Los africanos han roto y pirateado el código genético" 

El auge de los agrocarburantes también ha sido decisivo para el crecimiento reciente de la pobreza. Tierras que antes se destinaban al cultivo de alimentos, ahora producen combustible para vehículos, mucho más rentable.

Sin embargo, estas causas no sirven para explicar la crisis humanitaria de los países africanos más pobres, que están al margen de los mercados internacionales. Allí el hambre es estacional: se repite cada año en los meses anteriores a la cosecha.

Es entonces cuando las familias, ante el agotamiento de alimentos almacenados y la falta de dinero para comprar en los mercados, empiezan a racionar la comida. Se agudizan así los problemas de malnutrición, que afectan a 19 millones de niños, explican los autores del libro El hambre estacional.  

Para acabar con la malnutrición harían falta 3.000 millones, dice ACH. Migajas comparado con lo que ha recibido la banca. 

DERECHO A LA ALIMENTACIÓN

 
1. BRASIL: EL PROGRAMA HAMBRE CERO DE LULA

“Los más pobres deben acceder por sus propios medios a una alimentación adecuada”. Ese fue el punto de partida del programa Hambre cero que Luiz Inácio Lula da Silva, impulsó a su llegada a la presidencia de Brasil en 2003.

Gracias a una fuerte inversión económica, programas sociales de apoyo (como campañas masivas de alfabetización y atención sanitaria) e innovación tecnológica, Brasil se ha situado a la cabeza mundial en la reducción del hambre y la pobreza. Es el único país que ha cumplido este Objetivo del Milenio.

Su iniciativa ha inspirado a otros gobiernos de izquierdas latinoamericanos, como Venezuela, Bolivia, Ecuador o Nicaragua. Cada vez más lejos de las políticas neoliberales de los ochenta, estos países están convirtiendo la alimentación en derecho constitucional.

INDIA: VICTORIA EN LOS TRIBUNALES 

Después de múltiples manifestaciones, varias ONG indias decidieron en 2001 denunciar a autoridades regionales y locales, acusándoles de ser responsables del alto índice de malnutrición en sus ámbitos de jurisdicción. Parecía una batalla imposible. Pero la ganaron.

El Tribunal Supremo reconoció el 28 de noviembre de ese año el derecho a la alimentación. Según los jueces, el artículo 21 de la Constitución india obliga al Estado a garantizar la vida de sus ciudadanos y eso incluye el derecho a vivir dignamente con al menos dos comidas al día.

A partir de ese fallo judicial, el Gobierno puso en marcha en 2002 un programa para proporcionar una comida gratuita a mediodía en todas las escuelas del país. La lucha contra el hambre mejoró, pero la sociedad civil india tiene aún mucho que pelear. 

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