Miércoles, 15 de Octubre de 2008

"El sistema va contra los Derechos Humanos"

Entrevista a Verónica Bronstein, directora del Instituto de la Infancia de Barcelona

ALBERT MARTÍN VIDAL ·15/10/2008 - 22:12h

¿Por qué rechaza la segregación por sexos?

Porque la socialización es una de las funciones principales de la escuela. El aprendizaje se basa en asimilar ciertos contenidos, pero también en aspectos sociales. La convivencia durante años entre niños y niñas aporta experiencias fundamentales para su correcta formación.

¿Requieren los niños de esta relación?

El recuerdo que tienen los adultos de estas edades les sitúa a menudo jugando con niños del sexo opuesto, tratando de saber cómo piensan, saliendo en grupo o descubriendo la sexualidad: eso prueba que esta etapa es importante en el desarrollo personal.

¿Qué dicen los niños al respecto?

Cuando se pregunta a niños que asisten a centros mixtos, valoran poder estar en contacto con el sexo opuesto. De hecho, entre las familias que mandan a sus hijos a escuelas de un solo sexo existe la preocupación de encontrar espacios en que los menores se relacionen con el otro sexo.

Las escuelas que segregan en función del sexo muestran buenos resultados académicos.

Eso puede deberse a que son escuelas muy selectivas, en las que, si un niño no funciona, se sugiere a la familia que busque otro tipo de centro y de este modo aplican un tipo de selección del alumnado.

¿Qué le parece moralmente esta separación?

Legalmente está permitido, pero es un sistema que discrimina por razón de sexo y eso es algo contrario a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

¿Cree que la discriminación se limita al sexo de los niños?

La separación que ejercen afecta a otros ámbitos, como el social, económico e incluso a determinados valores e ideología.

¿Cree que estos centros necesitan recursos públicos?

Debería haber un seguimiento más exhaustivo de los recursos públicos que se destinan a estos colegios. Algunos centros concertados cuentan con instalaciones de primer nivel, cuando en la misma población las escuelas públicas no tienen lo básico para funcionar y se piden esos recursos a las asociaciones de padres o se tiene que esperar durante años a que la administración lo resuelva. Algo no funciona bien.