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Martes, 13 de Noviembre de 2007

El sur también existe

PÚBLICO.ES ·13/11/2007 - 15:03h

Casarse no es solo una cuestión de amor, sino también de dinero. El que le falta a muchos jóvenes egipcios que, privados de recursos, tienen que permanecer solteros, y en el mundo musulmán la soltería sigue conllevando un estigma, sobre todo para las mujeres. Ante esta situación la Asociación Islámica de la Generosidad -financiada por empresarios anónimos- paga bodas colectivas para pobres. Alquilan estadios enteros donde 300 parejas y sus invitados celebran los matrimonios. No pagan sólo el traje y las joyas de la novia, también proporcionan transporte a los invitados y compran a los novios los muebles y electrodomésticos.


Una guerra soterrada entre la policía y una banda callejera se ha cobrado la vida de 450 jovenes kenianos en los últimos cinco meses, según denuncia la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia. La policía culpa a la banda Mungiki -compuesta por miles de jóvenes desempleados kikuyu- de unas decapitaciones. Desde entonces 450 jóvenes han muerto tirados en la cuneta. Se sospecha que la policía se deshace de ellos con total impunidad, sin dar explicaciones a nadie.


Una simple negativa a una proposición amorosa las deja marcadas de por vida. Miles de mujeres en Bangladesh han quedado desfiguradas, al ser rociadas de ácido sulfúrico por sus parejas o pretendientes. Un castigo que va más alla del defecto estético: muchas no pueden abrir la boca para comer, ni cerrar los ojos para dormir. La casa de socorro en Bangladesh que las atiende en primeros auxilios se conoce como la casa sin espejos. Los agresores extraen ácido sulfúrico de la batería de su coche. El 5 de noviembre se manifestaron 200 víctimas en la ciudad de Dhaka.