Miércoles, 15 de Octubre de 2008

Asocian luz solar y falta de antioxidantes con enfermedad visual

Reuters ·15/10/2008 - 16:34h

Por Amy Norton

La combinación de exposición a la luz solar y bajos niveles de antioxidantes en la sangre aumentaría en los adultos mayores la vulnerabilidad a una condición visual frecuente llamada degeneración macular asociada con la edad (DMAE).

Un estudio sobre adultos mayores de siete países de Europa demostró que en los que tenían bajos niveles de antioxidantes, la exposición al sol estaba asociada con un mayor riesgo de DMAE avanzada. Esa relación no se observó en los participantes con niveles de antioxidantes altos.

La DMAE, que es la primera causa de ceguera en los ancianos, aparece con el daño gradual de la mácula, que es la estructura de la retina que permite visualizar los detalles finos.

La retina es el tejido sensible a la luz ubicado en la parte posterior de los ojos. Las estructuras visuales externas absorben gran cantidad de la radiación ultravioleta (UV) del sol, por lo que la retina queda expuesta a la luz visible, especialmente, la luz azul.

Con todo, los estudios anteriores no habían logrado identificar una relación entre la exposición al sol y el riesgo de DMAE.

El nuevo estudio es el primero que sugiere que la exposición al sol elevaría el riesgo de DMAE en las personas con bajos niveles de antioxidantes, indicó la autora principal, la doctora Astrid Fletcher, profesora de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, en Gran Bretaña.

El equipo dirigido por Fletcher halló que en un cuarto de los participantes con los niveles totales de antioxidantes más bajos, el riesgo de DMAE aumentaba a medida que crecía la exposición de largo plazo a la luz azul del sol.

Investigaciones efectuadas en laboratorio indican que los antioxidantes, como las vitaminas C y E, el zinc y la luteína, son importantes en la protección de la retina de los efectos tóxicos de la luz, dijo Fletcher a Reuters Health.

De modo que, explicó la autora, es biológicamente posible que la combinación de alta exposición al sol y bajos niveles de antioxidantes eleven el riesgo de DMAE.

El estudio, publicado en Archives of Ophthalmology, incluyó a 4.753 adultos de 65 años o más. La mitad tenía DMAE.

Para estimar la exposición a largo plazo a la luz azul, los participantes respondieron sobre la exposición al sol habitual en el período laboral y la jubilación, incluido si usaban sombrero o anteojos de sol.

El equipo extrajo muestras de sangre de los participantes para medir las concentraciones de antioxidantes.

Los autores hallaron que, en general, los participantes con los niveles más bajos de vitamina C, vitamina E, zinc y zeaxantina combinada eran más vulnerables a los efectos del a exposición a la luz azul. Por cada unidad de aumento de exposición, el riesgo de DMAE aumentaba un 40 por ciento.

Estos resultados deberían alentar a los adultos mayores y de mediana edad a comer más alimentos ricos en antioxidantes, lo que ya está recomendado para la salud general.

"Deberían asegurarse de incluir regularmente vegetales de hojas verdes, como espinaca o lechuga, morrones rojos o amarillos, frutas cítricas, aceites vegetales (y) nueces", recomendó Fletcher.

"Los suplementos son innecesarios porque se pueden lograr los mismos resultados sólo con la alimentación", añadió la experta.

El equipo señaló que usar un sombrero ancho y anteojos de sol ayudará a proteger a los ojos del sol.

FUENTE: Archives of Ophthalmology, octubre del 2008