Miércoles, 15 de Octubre de 2008

Fumar complica la vida cotidiana de los adultos mayores: estudio

Reuters ·15/10/2008 - 16:14h

Por Amy Norton

Fumar no sólo acorta la vida, sino que también la haría más difícil a partir de la tercera edad, sugirió un estudio.

El seguimiento de más de 1.600 hombres en Finlandia durante 26 años reveló que los que habían sido fumadores en la mediana edad morían antes y tenían una menor calidad de vida asociada con la salud en los últimos años de vida.

Los hombres que habían sido grandes fumadores en la adultez sufrían más problemas físicos en la tercera edad, como dificultad para realizar actividades diarias como caminar distancias cortas, subir escaleras, hacer las compras o ducharse.

La mayoría de los fumadores son conscientes de que la adicción les acorta la vida, comentó a Reuters Health el autor principal del estudio, el doctor Arto Strandberg.

"Lo que no asimilarían, y fue evidente en nuestro estudio, es que los efectos del tabaquismo están en su vida cotidiana", dijo Strandberg, de la Universidad de Helsinki, en Finlandia.

El estudio, publicado en Archives of Internal Medicine, incluyó a 1.658 hombres sanos de 40-55 años al inicio de la investigación. En ese momento, el 37 por ciento dijo que nunca había fumado; el 39 por ciento era ex fumador y el resto seguía fumando.

En los siguientes 26 años, la mayoría de los fumadores abandonó la adicción.

Aun así, el equipo observó que los hombres que habían fumado en la mediana edad tendían a morir tempranamente; los que habían sido grandes fumadores en esa etapa de la vida (20 o más cigarrillos diarios) murieron 10 años antes que los varones que nunca habían fumado.

Los fumadores tendieron también a sufrir más problemas físicos con los años. Es más, los hombres que abandonaron la adicción después del inicio del estudio, no lograron alcanzar la calidad del funcionamiento físico de los no fumadores.

Esa no es una buena noticia para las personas que dejan de fumar después de la mediana edad, señaló Strandberg. Pero destacó que la cesación tabáquica reduce los riesgos de enfermedades asociadas con el cigarrillo y la muerte prematura.

De modo que aunque dejar de fumar no revertiría por completo todos los efectos negativos de la adicción, "siempre es beneficioso hacerlo".

Cuanto antes ocurra, mejor, destacó el autor. Aunque agregó que la decisión más adecuada es nunca comenzar a fumar.

FUENTE: Archives of Internal Medicine, 13 de octubre del 2008