Miércoles, 15 de Octubre de 2008

Píldora dulce podría ayudar a los niños a combatir la malaria

Reuters ·15/10/2008 - 14:22h

Una nueva píldora contra la malaria con sabor a cereza funciona tan bien como los tratamientos actualmente reconocidos, es fácil de administrar a los niños y podría salvar vidas, informaron el miércoles investigadores.

La tableta no es tan amarga como los fármacos actualmente disponibles y no requiere ser picada antes de su consumo, lo que facilita la ingesta y el cumplimiento del tratamiento por parte de los niños en lugares donde la enfermedad es endémica, señalaron los expertos.

"La fórmula soluble es fácil de administrar, brinda tratamiento adecuado y efectivo y, por lo tanto, facilita la adopción de programas de control de la malaria", escribió el equipo de Salim Abdulla, del Instituto de Salud de Ifakara, en Tanzania, en la revista médica The Lancet.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la malaria o paludismo causó la muerte de 881.000 personas e infectó a 247 millones en todo el mundo durante el 2006, el último año del que se tienen estadísticas. Algunos expertos consideran que estas cifras subestiman el problema.

La enfermedad se ha vuelto resistente a algunos medicamentos y el trabajo en una vacuna ha sido lento. Uno de los tratamientos efectivos es el medicamento Coartem de Novartis AG.

El problema con los fármacos actuales es que muchos niños pequeños no pueden tragar tabletas enteras y al picarlas puede debilitarse su eficacia. Las píldoras picadas tienen además sabor amargo cuando se las mezcla con agua, dijeron los expertos.

En el estudio con 899 chicos, cerca de la mitad recibió la nueva píldora con sabor a cereza y el resto, la tableta Coartem picada. Ambas alternativas contenían la misma cantidad de medicación.

Los investigadores hallaron que las tasas de curación y de vómitos, que es el problema más común, fueron casi las mismas en ambos grupos después de 28 días.

Coartem, fabricado con arteméter y lumefantrina, es la medicina más usada contra la malaria en Africa y encontrar una fórmula que sea fácil de consumir para los niños es crucial, según otros investigadores.

"Desde una perspectiva de salud pública, los resultados tendrán consecuencias sobre la práctica clínica actual", señalaron Awash Teklehaimanot, de la Columbia University en Nueva York, y Haily Desta Teklehaimanot, del Centro para el Desarrollo Nacional de la Salud en Etiopía, en un comentario en la revista.

"El uso de tabletas solubles posiblemente aumentará y promoverá mejores resultados en el tratamiento y, al mismo tiempo, demorará el desarrollo de resistencia a los fármacos", añadieron los comentaristas.