Miércoles, 15 de Octubre de 2008

Vitaminas B fallan en estudio sobre Alzheimer en EEUU

Reuters ·15/10/2008 - 13:39h

Por Will Dunham

Altas dosis de vitaminas B fallaron a la hora de desacelerar el deterioro cognitivo en personas con enfermedad de Alzheimer, lo que termina con la esperanza de que se trate de una nueva herramienta contra la condición, informaron investigadores.

Un grupo de expertos había visto en las vitaminas B cierto potencial para reducir el riesgo de Alzheimer o desacelerar su avance, dado que las vitaminas pueden disminuir el nivel del aminoácido homocisteína, que se encuentra en grandes cantidades en la sangre de los pacientes con la enfermedad.

Pero cuando los investigadores administraron a personas con Alzheimer leve a moderado altas dosis de suplementos con vitaminas B6 y B12 y ácido fólico durante 18 meses, los pacientes no mejoraron sus resultados en pruebas de habilidades cognitivas como la memoria y el lenguaje más que las personas que tomaron placebo.

Además, las personas que consumieron los suplementos vitamínicos experimentaron inesperadamente más depresión, indicaron los autores en Journal of the American Medical Association.

"Nuestros resultados brindan una respuesta muy clara respecto de que estas vitaminas no deberían administrarse para tratar la enfermedad de Alzheimer. Son inefectivas", dijo el doctor Paul Aisen, de la University of California en San Diego, quien dirigió el estudio.

El Alzheimer es una enfermedad cerebral incurable que empeora con el paso del tiempo. Es la forma más común de demencia entre los ancianos.

El estudio incluyó a 409 personas con enfermedad de Alzheimer que vivían en 40 lugares diferentes de Estados Unidos. Algunos de los participantes recibieron dosis diarias de 5 miligramos (mg) de ácido fólico, 1 mg de vitamina B12 y 25 mg de B6. El resto de los pacientes tomó píldoras placebo.

Esas dosis de vitaminas B se ubican muy por encima de lo recomendado para consumo diario.

Los participantes que tomaron las vitaminas registraron un descenso en los niveles de homocisteína, pero eso no se tradujo en ningún beneficio en términos de sus capacidades cognitivas comparado con el grupo tratado con placebo.

La investigación fue parte de una iniciativa financiada por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, que está probando las alternativas para tratar el Alzheimer que no están siendo investigadas por las compañías farmacéuticas.

"Esto cierra una estrategia, pero afortunadamente contamos con muchas otras", señaló Aisen.