Martes, 14 de Octubre de 2008

La feria más antigua de Madrid, SIMO, suspende su cita anual

El encuentro tecnológico se cancela después de 47 ediciones

ANA TUDELA ·14/10/2008 - 23:38h

Ya es oficial. Madrid se quedará en 2008 sin su feria empresarial más antigua. El encuentro tecnológico SIMO, que empezó a caminar bajo la dictadura franquista (1961) no abrirá sus puertas el próximo 11 de noviembre. Se suspende después de 47 ediciones con la esperanza de conseguir renacer en 2009, comunicó ayer Ifema, quien ha contratado a la consultora Gartner para que le ayude con el trasplante que necesita la feria.

Se confirmaban así los peores augurios sobre el paciente, en coma desde que se conoció que Microsoft no acudiría a la convocatoria. Las bajas de Telefónica y Vodafone esta semana han sido definitivas. Si no van los grandes, no es rentable acudir, reconocían desde Ifema. ¿Es que antes lo era? SIMO es la eterna crisis. Hace quince años, cuando Ifema tomó las riendas, ya se habló de su desaparición. Los vaivenes y quejas no impidieron que en 2007 acudiesen mil empresas expositoras, 533 de ellas de forma directa, ocupasen 24.840 metros cuadrados y recibiesen a 65.000 profesionales. ¿Qué crisis ha apagado SIMO?

Nadie reconoce que, en la coyuntura actual hayan influido los 600.000 euros que podía suponer para uno de los principales participantes el encuentro, que no incluían sólo el suelo y el stand, sino el personal contratado para la feria, los hoteles, aerolíneas, restaurantes... El motivo no es la coyuntura, dicen los protagonistas. SIMO ha matado a SIMO.

Nació como Salón Informativo de Material de Oficina (SIMO). Lo soñaron en 1960 un grupo de ingenieros españoles encabezados por Luis Alberto Petit, que regresó de una exposición en Lille (Francia) con la retina llena de entonces novedosos muebles funcionales de oficina y estilizadas máquinas de escribir Olivetti. Se concibió como una feria para profesionales, empresarios, quería ser negocio.

La pérdida de los orígenes

Petit aprendió en un año que San Isidro no era suficiente motivo para celebrar SIMO en mayo, que la cita debía trasladarse al último trimestre del año, cuando las empresas cierran sus presupuestos para el ejercicio siguiente. La pérdida de esa filosofía ha acabado con SIMO.

Alberto Ruano, director general de Toshiba España, recordó ayer a Público que ya advirtió tras la feria de 2007 que dejarían de acudir “si no se cambiaba el planteamiento”. El sector profesional, añade, “ya no se sentía atraído porque casi todo lo que se exhibía era para el segmento de consumo”, que ya tiene “las grandes superficies” con todos los productos expuestos. Pidieron “gurus de prestigio internacional para que diesen conferencias sobre tendencias del mercado”. No se les hizo caso.

Quien fuese uno de los grandes defensores del encuentro no descarta volver. Pero tendrán que convencerles de que SIMO genera negocio. Otros, que ya tienen ferias concretas para su sector, lo ven más complicado.