Martes, 14 de Octubre de 2008

La normativa española se tomará como ejemplo

Será una de las bases para la nueva arquitectura financiera mundial que se intentará poner en marcha para salir de la crisis

V. Z. ·14/10/2008 - 23:24h

La regulación financiera española se ha demostrado en estos momentos críticos como una de las más fuertes y será una de las bases para la nueva arquitectura financiera mundial que se intentará poner en marcha para salir de la crisis, según diversos expertos. Los aspectos que más alabanzas han recibido son las provisiones crediticias para posibles impagos, la imposibilidad que tienen las entidades de distribuir los riesgos que originan y el hecho de que la supervisión recaiga en el banco central.

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, explicó la semana pasada que la Unión Europea está avanzando en estos aspectos. A su juicio, es necesaria mayor coordinación entre supervisores, una armonización de las medidas de previsión y gestión de las crisis, una mejora en el funcionamiento de las agencias de calificación de riesgos, una revisión de la fórmula de valoración de los activos, un análisis de los efectos procíclicos de la regulación financiera y una evaluación de los mercados de derivados y los sistemas de compensación y liquidación.

Según el director del Sector Financiero de IE Business School, Manuel Romera, es necesario reformar las normas internacionales de contabilidad (NIIF) y también el sistema de control de riesgos Basilea II porque ambos son tremendamente procíclicos. Es decir, incentivan demasiado el crédito en épocas de bonanza y provocan que se cierre el grifo cuando llegan los problemas. Además, aunque destaca las fortalezas del sistema español, también propone que se cambie la legislación, porque –a su juicio– el Banco de España se ha preocupado mucho en los últimos años de la solvencia, pero no ha tenido en cuenta la liquidez. Y eso, explica, es como centrarse en evitar un cáncer y olvidarse de dar oxígeno al paciente.