Martes, 14 de Octubre de 2008

La lenta muerte de SIMO

La industria informática reacciona frente al anuncio de la cancelación de la edición anual de la feria

PABLO OLIVEIRA Y SILVA ·14/10/2008 - 21:54h

Ni crisis económica, ni falta de asistencia, ni precios caros, lo que ha acabado con el SIMO ha sido la propia industria tecnológica, cansada de una feria que ya no cumplía con las expectativas de las empresas participantes. La certificación hoy de la muerte de SIMO, al menos tal y como la hemos conocido, aunque ha sorprendido a los participantes del sector de la tecnología en España, sin embargo era la crónica de una muerta anunciada.

El abandono paulatino de grandes empresas fue agotando las fuerzas de una feria cuya estocada final llegó esta semana con el anuncio por parte de los operadores de telefonía de no participar en el evento. Telefónica, Orange y Vodafone, se unieron a Toshiba, Microsoft y Fujitsu Siemens, entre otras muchas empresas, en el listado de bajas de la feria.

Cuando apareció en el panorama español, SIMO era una feria centrada en el mobiliario y el material de oficina. La llegada de la informática a este ámbito hizo que las anuales ediciones del evento fueran tomando un cariz más tecnológico. Así, fue creciendo en todas sus cifras: superficie expositora, participantes, visitantes y facturación. Siempre enfocada al mercado profesional, con el tiempo se hizo más flexible el acceso a la feria del público general, lo que fue desdibujando su objetivo principal: servir de escaparate de negocios para las empresas.

Este cambio comenzó a resultar preocupante para muchos expositores de la feria, cuando los operadores de telefonía móvil o proveedores de servicios de Internet comenzaron a atraer a la feria a público joven. SIMO había pasado de ser una feria de negocio a ser la feria del regalo, del suvenir, convirtiéndose en un gran escaparate, en una enorme tienda.

La feria perdió rumbo entre los profesionales que acudían a ella para hacer negocios

Aunque la mayoría de empresas abandonaron SIMO sin hacer mucho ruido, el peso de los que se iban pasó de ser anecdótico, a ser preocupante. Así, la feria se había reducido paulatinamente, hasta que en esta edición, y con respecto a la edición pasada, las empresas expositoras pasaron a ser la mitad.

Las empresas participantes pedían un cambio para continuar manteniendo su presencia en la cita. Los grandes de la industria se han reunido en varias ocasiones con la dirección, representada por Santiago Quiroga, para estudiar los cambios necesarios. Sin embargo, las posturas no han alcanzado los acuerdos necesarios para dar continuidad a la feria, con el resultado final que se ha hecho manifiesto.

Desde Toshiba ya manifestaron, al finalizar la última edición de SIMO en la que estuvo presente, que la feria había perdido su rumbo y que no iban a participar nuevamente hasta que no se realizara un cambio fundamental. Y no eran los únicos. La feria había comenzado a perder empresas participantes, reduciéndose en algo menos de la mitad en la edición de este año que finalmente ha sido cancelada o "postergada", según la organización.

Sin embargo, los responsables en las empresas coinciden en manifestar su tristeza por la cancelación del evento, a la vez que apuestan por su resurgir, completamente renovada.

SIMO tiene que renovarse... o morir

Pablo Romero, director de marketing y comunicación en Toshiba, ha lamentado la cancelación de esta edición de la feria. "Es una pena perder la buena oportunidad que supone SIMO de enseñar nuestras novedades", señala. Sin embargo, los resultados en los últimos años no respondían al esfuerzo presupuestario y sobre todo de tiempo y de personal que se invertía desde las compañías. La participación del público profesional se ha valorado de forma negativa en las últimas ediciones, por parte de esta compañía. "Nosotros hemos agotado nuestra capacidad para ayudar a la feria. Siempre hemos reservado alguna noticia importante dentro de SIMO, relacionada con investigación en Toshiba, con el objetivo de resultar diferencial y para aportar contenido", añade Romero. "En el mundo en el que vivimos, en el que conocemos las novedades tecnológicas casi al instante, SIMO tiene que mostrar innovaciones que atraigan al público, personajes importantes, investigación... El profesional tiene que comprobar que se trata de una cita importante", concluye.

Desde HP, Manuel López, director de marketing corporativo considera que "es un buen momento para pensar en positivo. Siempre hemos apoyado el SIMO y nos produce una profunda tristeza una noticia así. SIMO era tradición, con casi 50 ediciones de la feria". Desde HP apoyan las iniciativas para que la feria renazca debido a que las TIC son importantes en nuestra sociedad. "Es momento de construir, de apoyar todas las iniciativas, hay que dinamizar a la sociedad para avanzar en el desarrollo de la sociedad de la información".

"Lamentamos que por culpa de la situación económica general se tenga que suspender esta Feria y esperamos que en otros años se pueda llevar a cabo", señala en declaraciones, Ignacio Gariano, director de marketing de Fujitsu Siemens Computers. "El papel de las Tecnologías de la Información es cada vez más estratégico en nuestro país y necesitamos un encuentro anual que aporte valor a todos los profesionales de este sector", aclara.

Desde Motorola, que lleva varios años sin asistir a SIMO, declaran que "se había vuelto una feria demasiado de consumo, donde resultaba muy difícil rentabilizar la inversión que requería para conseguir hacerse notar".

En Lexmark, su director de marketing, José Luís Domínguez recuerda con cierta nostalgia que "para aquellos que hemos vivido la feria desde la década de los 80, perdemos la referencia de un lugar de reunión entre usuarios, distribuidores y fabricantes del mercado tecnológico". Sin embargo es optimista afirmando que "quizás el renacimiento del nuevo SIMO para los años venideros hará de la feria un instrumento de desarrollo para este todavía joven mercado de las TIC".

Javier Toledo, presidente ejecutivo de OKI Ibérica, considera que "en los últimos años, SIMO ha ido diversificándose demasiado en sectores y actividades muy heterogéneos, mezclando los segmentos profesionales y de consumo, perdiendo foco". Además añade uno de los factores en los que coinciden prácticamente todas las empresas consultadas. "El propio ritmo del mercado no permite a los fabricantes esperar a las ferias para presentar sus novedades de producto. Por ello, al final no se presentaban novedades importantes en la feria, lo que la convertía en un evento poco interesante".

El director general de Kaspersky Ibérica, Ovanes Mikhailov, considera que "ahora la tecnología se ha expandido y es difícil conciliar una feria que abarca tantos sectores con las necesidades concretas de todos. Esta ha sido la causa principal de la desaceleración y la disminución de la asistencia que se ha notado en los últimos años". "Creemos en la necesidad de conservar un evento de estas características y relevancia", añade.

Para Vicente Chiralt, director de marketing y comunicación de APC en España y Portugal "la organización de SIMO debe reflexionar sobre lo que ha ocurrido y, sobre todo, debería escuchar la voz de los afectados, tanto expositores como visitantes, y conocer sus motivaciones y expectativas cuando visitan una feria de este tipo", señala. "Son muchas las empresas que poco a poco dejaron de confiar en este evento y habría que escucharlos a todos", añade. "La organización debería reforzar su carácter profesional dotando a las empresas expositoras de las herramientas necesarias para que el profesional no se vea diluido dentro del públicos más generalistas, cuya presencia en los últimos años parecía descontrolada", concluye.

Por su parte, Jorge de Miguel, responsable de G Data Iberia, valora que "durante los últimos años hemos sido testigos de cómo una feria supuestamente enfocada a un usuario profesional recibía cada vez más público general, sin adaptar su estructura a este nuevo visitante. Desde hace varios años se venía comentando la necesidad de renovación". Además, "existe un importante número de ferias tecnológicas dedicadas a la informática profesional y los fabricantes no podemos atender todos los eventos".

Otros fabricantes, como Lenovo (IBM) también certificaron su no asistencia a SIMO, aunque los motivos argumentados se centraban más en su participación como patrocinador oficial y proveedor de equipos informáticos de los Juegos Olímpicos de Pekin, que en una valoración de la feria tecnológica. "La corporación ha querido concentrar todos sus esfuerzos de marketing en la activación del patrocinio del evento deportivo y, a lo largo del año, ha llevado a cabo un programa internacional de marketing en torno a las Olimpiadas, obteniendo excelentes resultados", señalan desde Lenovo.

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