Miércoles, 15 de Octubre de 2008

Desde mi experiencia

El ex portero internacional sufrió un cáncer del que acabó recuperándose.

 

MOLINA ·15/10/2008 - 08:00h

Cuando te dan la noticia de que tienes un tumor, la primera sensación es de alucinación, de no saber de lo que te están hablando. Y, lo que es peor, de no saber qué hacer. Pero empiezas a pensar con tranquilidad y a asumir la realidad, y te das cuenta de que no te queda mas remedio que afrontarla de la mejor manera posible, apoyándote en la gente que te quiere. Y la mejor manera es ponerse en manos de los mejores médicos, que ellos realicen su trabajo como saben y a aguantar lo que te echen.

Porque ellos son los verdaderos artífices. Ellos y todos los que desde la sombra trabajan a diario en la investigación para que cada vez más gente se cure y pueda seguir con su vida como si una simple pesadilla hubiese pasado por ella. Aunque, pensándolo bien, aguantar lo que te echen también tiene su mérito. Porque no es fácil. Pero entiendes que no te queda otra y que para salir adelante tienes que darlo todo y no rendirte nunca.

No tengo el placer de conocer a Severiano Ballesteros, pero viendo su trayectoria deportiva si algo tengo claro es que no se va a rendir. Así que espero poder conocerlo cuando todo esto haya pasado y con mi hándicap 26.9 (una ruina, a ver si aprendo algo) y una espalda posiblemente peor que la suya después de tantos barrigazos por esos campos de Dios, poder jugarnos al menos nueve hoyos mientras nos fumamos un buen puro riéndonos de todo.