Martes, 14 de Octubre de 2008

Siria establece relaciones diplomáticas con Líbano

Por primera vez tras su independencia, abrirán embajadas respectivamente.

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·14/10/2008 - 20:24h

Dos banderas, una siria con un retrato de Bashar al Asad, y otra libanesa, en un mercado de Damasco.

Siria y Líbano establecerán relaciones diplomáticas seis décadas después de que Francia abandonará Oriente Próximo y pusiera fin a una época de colonización de los dos países.

El presidente sirio Bashar al-Asad ha firmado un decreto que en la práctica autoriza la apertura de una embajada de su país en Beirut, algo que según fuentes políticas en Damasco tendrá lugar antes de que acabe el año en curso.

De esta manera Siria cede a las peticiones de la mayoría gubernamental libanesa, de los Estados Unidos y de Francia, quienes habían exigido a Damasco que "normalizara" sus relaciones con Líbano.

Al no tener embajada en Beirut, y al no existir tampoco una legación diplomática libanesa en Damasco, las relaciones entre los dos países se regían directamente a nivel de ministerios y eran bastante fluidas. A partir de ahora serán a través de embajadas y por lo tanto más burocráticas.

El territorio de Siria y Líbano -junto con el de Jordania e Israel- formaban históricamente parte de una misma región hasta que fue dividida por el espíritu colonizador de Francia y el Reino Unido tras la Primera Guerra Mundial.

Desde la antigüedad, la región se denominaba en su conjunto Al-Sham y carecía de fronteras. Las potencias colonizadoras la dividieron siguiendo criterios arbitrarios y las Naciones Unidas sancionaron esta división.Desde entonces en toda la región -y especialmente en Siria- siempre han existido fuerzas políticas de ideología panárabe que han aspirado a la reunificación de Al-Sham.

Presión internacional

Las relaciones entre Siria, por un lado, y Líbano y Jordania, por otro, han sido difíciles porque estos dos países han buscado distanciarse y reafirmar una identidad nacional propia que no existía.

La presión de Estados Unidos y de Francia ha sido más fuerte y Siria se ha visto obligada a aceptar las directrices del nuevo orden mundial que Washington exporta con ahínco a Oriente Próximo.

Siria es el único país árabe que no exige visado a los ciudadanos del mundo árabe para entrar. Este mismo criterio lo aplican indistintamente entre sí Líbano y Siria y en principio la apertura de embajadas no afectará al apartado consular.

Se espera que los dos países inicien pronto negociaciones para delimitar con precisión su frontera común. A mediados de los setenta, Siria envió a su Ejército a una gran parte de Líbano a petición de Beirut. Las tropas sirias contribuyeron durante décadas a la estabilidad de Líbano.

En 2005, el ex primer ministro Rafiq al Hariri fue asesinado en Beirut. Numerosos libaneses acusaron a Siria del asesinato. Poco después, la presión de la comunidad internacional, liderada por EEUU, forzó la retirada del Ejército sirio.