Martes, 14 de Octubre de 2008

El Supremo alemán estudia una denuncia de Carolina de Mónaco por la publicación de unas fotografías

EFE ·14/10/2008 - 16:34h

EFE - La princesa Carolina de Mónaco.

El Tribunal Supremo alemán dio hoy la razón a la princesa Carolina de Mónaco y a su marido, Ernesto de Hannover, en su demanda contra la prensa alemana del corazón por la publicación de unas fotografías privadas de la pareja, aunque todavía no ha hecho pública la pena.

Las imágenes fueron difundidas acompañando unas informaciones sobre una afección del páncreas del aristócrata alemán.

Con su sentencia de hoy, el tribunal dictamina que la información acerca de la enfermedad de un personaje público no justifica la publicación de fotografías de su vida privada.

La salud pertenece por principio a la esfera privada de una persona, señaló la vicepresidenta del Supremo, Gerda Müller, durante la lectura de la sentencia.

Diversos medios alemanes publicaron hace meses varias informaciones sobre la afección de páncreas que aquejó a Ernesto de Hannover, que fueron ilustradas con fotografías privadas de la pareja durante sus vacaciones.

Según las palabras de Müller, únicamente se justifica la publicación de fotografías privadas cuando se trata de personas relevantes con una apreciable influencia en la política o en la economía.

El Supremo alemán dijo, sin embargo, que Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover no pertenecen a ese grupo.

Por ello, "en este caso prevalece la norma de que en cuestiones de salud, la esfera privada tiene prioridad", afirmó el presidente del tribunal.

Las fotografías en cuestión muestran a la pareja durante sus vacaciones y fueron publicadas acompañando un texto informativo sobre la afección de páncreas que sufrió el aristócrata alemán.

En el texto se hace referencia a la relación entre las enfermedades del páncreas y el consumo de alcohol.

Los demandantes habían alegado que se trataba de unas fotografías que afectan a su vida privada, mientras que la prensa creía justificada su reproducción ya que fue el propio Ernesto de Hannover quien anteriormente había reconocido su dependencia del alcohol en una entrevista.