Martes, 14 de Octubre de 2008

"Diario de una ninfómana" recrea la historia real de Valérie Tasso

EFE ·14/10/2008 - 15:48h

EFE - De izq. a dcha., Chusa Puente, Llum Barrera, Belén Fabra, y Leonardo Sbaraglia, durante la presentación hoy en Madrid de la película "Diario de una ninfómana", dirigida por Christian Molina.

Belén Fabra, Ángela Molina, Leonardo Sbaraglia y Geraldine Chaplin protagonizan "Diario de una ninfómana", película dirigida por Christian Molina y que se estrena el próximo viernes sin que sus carteles promocionales puedan ser exhibidos en los autobuses madrileños.

Basada en la vida de Valérie Tasso y en el libro en el que esta mujer francesa dejó testimonio de su experiencia, la cinta, el segundo largometraje de Christian Molina tras "Rojo sangre", cuenta la historia de una mujer de 28 años y de buena familia que busca encontrarse a sí misma a través del sexo.

Belén Fabra interpreta a Valérie Tasso, quien hoy, en la presentación de la película en Madrid, contó cómo su búsqueda del placer y de la libertad sexual la condujeron hasta la prostitución "para conocerse mejor", lo que la llevó a vivir experiencias extremas.

Según el director, "la idea inicial" fue hablar acerca de la "crítica social hacia las mujeres por el hecho de ser ellas mismas" y reflejar "la soledad" de la protagonista y "los silencios más que el sexo en sí mismo".

Pese a ello "Diario de una ninfómana" cuenta con escenas eróticas ya desde su cartel promocional, en el que aparece una mujer introduciendo su mano en sus bragas, un cartel que no ha contado con los permisos necesarios para poder ser exhibido en los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT).

En declaraciones a Efe el director de la película explicó que la empresa que tiene la concesión de la publicidad en los autobuses de Madrid consideró el cartel promocional "de dudosa legalidad", por lo que hicieron una segunda versión en la que sólo aparecía el título de la película y no la imagen de las bragas.

Esta segunda propuesta, según el director, tampoco contó con la autorización, por lo que renunciaron a este medio de publicidad, al mismo tiempo que una emisora de radio también rechazó emitir la cuña publicitaria de la película por considerarla "gratuitamente provocativa".

El director de comunicación de la EMT, Jose Luis Molinero, dijo hoy a Efe que desde el organismo "Autocontrol de la Publicidad", que engloba a publicistas de todo el país, se estimó que el cartel no presentaba "ningún problema" siempre que se especificara en el mismo "el público a quien va destinada la película".

Según Molinero, la empresa concesionaria de la publicidad de los autobuses de la EMT le informó de que a la productora de la película no le interesó este punto y consideró "que ya no le interesaba la campaña".