Martes, 14 de Octubre de 2008

Durao Barroso advierte de que "no estamos todavía al final del túnel"

EFE ·14/10/2008 - 14:11h

EFE - El presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durâo Barroso, durante una rueda de prensa previa a la cumbre de los líderes de la UE, en Bruselas (Bélgica), hoy, 14 de octubre. El presidente del Ejecutivo comunitario advirtió de que la salida a la crisis financiera "es un proceso" y "no estamos todavía al final del túnel". Barroso insistió en la necesidad de "mirar a largo plazo" y ha apoyado la idea del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de convocar una conferencia internacional para revisar las bases del sistema financiero mundial. EFE/Olivier Hoslet

El presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, ha advertido hoy de que la salida a la crisis financiera "es un proceso" y "no estamos todavía al final del túnel".

En una rueda de prensa previa a la cumbre de los líderes de la UE, el presidente del Ejecutivo comunitario ha insistido en la necesidad de "mirar a largo plazo" y ha apoyado la idea del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de convocar una conferencia internacional para revisar las bases del sistema financiero mundial.

Durâo Barroso se ha felicitado por los acuerdos "sin precedentes" adoptados el domingo por los gobernantes de los países del Eurogrupo, que prueban, ha dicho, que "la respuesta europea a la crisis está en marcha".

"No tengo ninguna duda de que serán respaldados mañana por el conjunto de los gobernantes de la Unión Europea".

Si los mensajes lanzados previamente por otros foros, como el Grupo de los Siete, no fueron escuchados, es porque, según Barroso, carecieron de la "credibilidad" que han aportado los gobiernos que comparten la moneda única europea.

"Llegamos a temer por las consecuencias de la crisis sobre el euro", ha reconocido Barroso.

"No es posible tener la respuesta global a la crisis que todos reclamaban, si no había una respuesta europea".

Barroso ha reconocido que, desde el punto de vista institucional, la respuesta de Europa había sido "excepcional", sin precedentes en cuanto a los formatos, y con una "geometría muy original".

Nunca antes se habían reunido los miembros de la Eurozona al nivel de los jefes de estado o gobierno, y nunca antes se estableció una coordinación tan estrecha con el Reino Unido, cuyo primer ministro aportó una contribución "fundamental" a los trabajos del Eurogrupo, del que no es miembro.

"Es verdad, hemos tenido que improvisar", ha añadido Barroso, quien se ha declarado no obstante "apegado a la Europa de veintisiete miembros".

Barroso se ha declarado "muy orgulloso" de la aportación "política y técnica" de la Comisión al plan de acción europeo contra la crisis.

"Mi conclusión de lo ocurrido estos días ya la conocen ustedes: necesitamos el Tratado de Lisboa. Europa necesita instituciones más estables y eficaces", ha subrayado.

También ha aprovechado la referencia a la credibilidad europea para apelar a los líderes europeos a que cumplan los compromisos en materia de lucha contra el cambio climático.

"Si Europa abandona, será el final del esfuerzo colectivo contra el calentamiento del clima", ha advertido.

El presidente de la Comisión ha rechazado la crítica según la cual Bruselas no ha sido muy activa en el pasado a la hora de prevenir la debacle financiera proponiendo una mayor regulación del sector.

"El problema no se originó en Europa", ha recordado e insistido en que "la CE no es el problema", sino aquellos gobiernos "entre los más influyentes" que nunca han estado a favor de mayor reglamentación.

"Hemos necesitado esta crisis para abrir los espíritus de algunos", según Durâo Barroso.

En estas materias, la Comisión ha actuado con "realismo y pragmatismo", no proponiendo iniciativas que tenían "cero posibilidades" de prosperar.