Lunes, 13 de Octubre de 2008

Concluye la asamblea anual del FMI y el Banco Mundial dominada por la crisis y cooperación

EFE ·13/10/2008 - 23:16h

EFE - La asamblea arrancó el sábado, un día después de que el pánico se adueñara de los mercados globales y sólo unas horas más tarde de que los representantes del Grupo de los Siete (G7) países más industrializados se comprometieran en Washington a una serie de medidas sin precedentes para atajar la masacre bursátil.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) concluyeron hoy en Washintong su asamblea anual, dominada por la crisis financiera mundial y por el compromiso de la comunidad internacional de actuar de forma coordinada frente a ella.

La asamblea arrancó el sábado, un día después de que el pánico se adueñara de los mercados globales y sólo unas horas más tarde de que los representantes del Grupo de los Siete (G7) países más industrializados se comprometieran en Washington a una serie de medidas sin precedentes para atajar la masacre bursátil.

La tarde del sábado, los 185 ministros de Economía agrupados en el Comité Monetario y Financiero Internacional, el principal órgano directivo del FMI, dieron un "enérgico" respaldo al plan de acción de los "Siete".

Y el domingo, la mayor asociación de banqueros del mundo, el Instituto de Finanzas Internacional advirtió de la urgencia del momento, al alertar de que las próximas 24 horas eran críticas.

El sentido de urgencia surtió resultados inmediatos y drásticos.

En Europa, los 15 primeros ministros y presidentes de la zona euro aprobaron ayer un plan que incluye garantías estatales para la deuda a corto y medio plazo de los bancos, así como inyecciones públicas de capital en las entidades.

Y Estados Unidos anunció hoy que trabaja a marchas forzadas para llevar adelante su plan de rescate financiero y cuenta con los elementos básicos de su estructura.

Entre las acciones previstas figuran desde la compra directa de hipotecas a los bancos, hasta la adquisición de acciones en entidades "sanas" y la de los títulos vinculados a hipotecas con altos niveles de morosidad.

Las extraordinarias medidas del fin de semana no pasaron desapercibidas en los mercados, que se dispararon en una orgía alcista desde Hong Kong hasta Londres y Nueva York.

Al cierre, el índice Dow Jones de Industriales registraba la mayor subida en un día de su historia, 936,42 puntos, un 11,08%.

Pese a la fiesta bursátil, el FMI recordó hoy que queda un duro e incierto recorrido por delante.

"Este fin de semana es sólo el principio de un largo esfuerzo", dijo Dominique Strauss-Kahn, director gerente del FMI, quien alertó de que los países emergentes podrían necesitar ayuda en cualquier momento, "y posiblemente una ayuda muy sustancial".

Las naciones avanzadas, por su parte, necesitan "utilizar todos los instrumentos de la política macroeconómica moderna para limitar el daño sobre la economía real".

Los países que puedan, recomendó Strauss-Kahn, deberían de prepararse para abordar un paquete más amplio de estímulo fiscal.

Desde el Banco Mundial, su presidente, Robert Zoellick, invitó hoy a modernizar la arquitectura financiera internacional para que refleje mejor la actual economía mundial, en la que países emergentes como China, India y Brasil tienen un creciente protagonismo.

Al sentido de urgencia de los últimos días se sumó el sentimiento de que vivimos el fin de una era, una en la que los mercados adquirieron estatus de sacrosantos.

El magnate George Soros es de los que piensan que la crisis mundial con epicentro en Estados Unidos supone un punto de inflexión.

Soros culpó el domingo a la fe en el mercado, que comenzó hace una generación durante el mandato del presidente estadounidense Ronald Reagan (1981-1989) y la primer ministra británica Margaret Thatcher (1979-1990), de las actuales turbulencias.

El multimillonario indicó que la noción de que los mercados corrigen sus excesos llevó a una masiva expansión de la financiación de la deuda que culminó con las hipotecas de alto riesgo y que personificó la mentalidad del dinero fácil, raíz, dijo, del desastre al que asistimos.

Esa etapa, dijo Soros, ha tocado a su fin, lo que implicará un ajuste muy serio para Estados Unidos.

En la misma línea, el ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega, afirmó el sábado desde Washington que la crisis financiera ha revelado "debilidades sistémicas" y errores en las políticas de los países desarrollados que durante años se pusieron como ejemplo.