Martes, 14 de Octubre de 2008

Suecia pasa por Suiza

La selección española sub-21, obligada a remontar

ÁNGEL GARCÍA ·14/10/2008 - 08:00h

efe - Bojan, en un entrenamiento con España.

Vencer a Suiza es el medio y Suecia, el fin. Ganar es la palabra que se viene repitiendo en la concentración de los sub-21 en Águilas (Murcia) desde el domingo. España se juegan esta noche en el Artés Carrasco de Lorca (21:30 horas) su pase el Europeo de la categoría a disputar en el país escandinavo del 15 al 29 de julio del próximo año.

Tras el revés sufrido en tierras suizas el pasado sábado en el choque de ida, solamente les vale vencer. Seguro que López Caro, el seleccionador, les ha mentalizado para evitar los errores que les costaron la derrota en un choque en el incluso se adelantaron en el marcador gracias a la sorpresa de este inicio de campaña, el barcelonista Sergio Busquets.

A romper la estadística

España está ante la oportunidad de romper unas estadísticas históricas nada positivas. Éstas les indican que en las últimas cuatro ediciones (desde 2000) no toman parte y que desde 1998, en un combinado en el que formaban entre otros Valerón, Guti, Roger o Angulo y que venció a Grecia, no saben lo que es ganar un título en esta competición.

López Caro, ante semejante panorama, sabe que no entrar en la fase final sería un fracaso: "Sólo nos sirve ganar". Y el rival, pese a su poca entidad, presenta un potencial mayor del que se esperaba. Eliminaron en la fase previa al actual campeón, Holanda, y cuentan con dos jugadores que estuvieron en la última Eurocopa: Vonlanthen, autor del empate en la ida, y Derdiyok.

Parece que López Caro confiará en el bloque que salió derrotado en Aarau, con la única posible novedad de la entrada del delantero balear del Newcastle Xisco en el lugar de Jurado, lo que supondría a su vez un cambio hacia un dibujo más ofensivo. con tres en punta: el propio Xisco, además de Mata y Bojan, éstos caídos a las bandas.

El público lorquino, volcado con los españoles, será un factor determinante. Quedan escasas entradas a la venta y se espera un lleno absoluto en un estadio con una capacidad para 8.000 espectadores. Conocen la obligación de los españoles de vencer y a ellos ha apelado López Caro cuando les apuntaba de forma directa: "Es un partido de una importancia enorme y la afición, aunque no gana partidos, nos empujará".