Lunes, 13 de Octubre de 2008

Una exposición antológica repasa en La Pedrera la trayectoria del artista ruso Rodchenko

EFE ·13/10/2008 - 14:09h

EFE - Libros" (1925), que forma parte de la exposición antológica, con más de un centenar de obras, que repasa desde hoy en La Pedrera la trayectoria del artista ruso Rodchenko en todas sus vertientes, como la pintura y la fotografía, pero también el diseño, el dibujo, los fotomontajes y las construcciones especiales.

Una exposición antológica, con unas 250 obras, repasa desde hoy en La Pedrera la trayectoria del artista Rodchenko en todas sus vertientes, como la pintura y la fotografía, pero también el diseño, el dibujo, los fotomontajes y las construcciones especiales.

Alexander Rodchenko (San Petersburgo, 1891-Moscú, 1956) fue una de las principales figuras de la vanguardia rusa del siglo XX y uno de sus artistas más complejos y polifacéticos.

Explorador en pintura de un arte sin-objeto, a la cabeza del constructivismo en la Rusia post-revolucionaria y pionero de la fotografía soviética, Rodchenko renunció pronto a un arte "puro" en beneficio de la creación de un lenguaje visual al servicio de la sociedad.

Además, añade uno de los comisarios de la muestra, Jean-Claude Marcadé, extendió las fronteras de todos los medios con que siempre trabajó bajo el lema "Nuestro deber es experimentar".

Con esta exposición, que estará abierta al público hasta el próximo 5 de enero, la Obra Social de Caixa Catalunya da continuidad a la programación que explora la obra de artistas fundamentales de la vanguardia rusa: Kandinsky (2003) y Malevich (2006).

La exposición arranca con los primeros experimentos que le desvinculan del estilo moderno y fauvista entre 1912 y 1914, un camino que le lleva a transitar por el cubofuturismo ("Retrato de N.A.R. (cuñada)", 1915); el cubofuturismo sin-objeto con dibujos en tinta china realizados con regla y compás, que presentará en la muestra "Magazín" en Moscú en 1916, o con sus proyectos de lámparas-aplique para el Café Pittoresque (1917).

En el recorrido expositivo se suceden los lienzos sin-objeto de 1918, combinaciones cromáticas de planos cuadrangulares y triangulares, curvas y círculos.

La ruptura con Malevich se produce con la serie "Negro sobre negro" (1918), que el artista opone al "Blanco sobre blanco" del fundador del suprematismo.

A finales de la década de 1910, Rodchenko rompe también con los postulados de Kandinsky con su particular "lineísmo", una serie de lienzos y linograbados sin-objeto en los que el espacio se construye a partir de combinaciones de líneas.

A partir de su concepción sobre la línea, en 1919-20 Rodchenko, miembro activo del grupo experimental Zhivskulptarj, trabaja en proyectos arquitectónicos de quioscos de prensa, la "Casa de las sociedades", el plano del soviet de diputados o "puras fantasías".

Seguidamente, se pueden contemplar las obras del "constructivismo", período en el que la "construcción" tridimensional sustituye a la "composición" bidimensional, es decir al cuadro de caballete.

De esta etapa son su serie de "Construcciones espaciales" (triángulos dentro de triángulos o círculos dentro de círculos) y su tríptico de colores "puros" -rojo, amarillo y azul-, uno de los momentos cruciales de la historia del arte con el que el artista ruso da por concluida su investigación formal constructivista.

En la exposición de La Pedrera se exhibe una amplia muestra del trabajo de Rodchenko como diseñador: libros de Mayakovski, carteles, embalajes, envoltorios, anuncios a color, paneles publicitarios e ilustraciones en revistas y periódicos.

También contribuyó decisivamente a la formulación de un método de diseño constructivista, especialmente con el Club Obrero que hizo para el pabellón de la URSS en la Exposición Internacional de París en 1925, en el que diseñó sillas, mesas de lectura, vitrinas para exponer libros y revistas, espacios de almacenaje para literatura, escaparates para mapas y diarios y un "Rincón de Lenin".

Su obra fotográfica al aire libre se caracteriza en la segunda mitad de los años 20 por la aplicación de perspectivas audaces e insólitas para la época, con profusos y vertiginosos picados y contrapicados, composiciones en diagonal y escorzos muy marcados, en los que la línea es el elemento central compositivo.

Tras la represión política y cultural de 1932, su obra queda restringida a reportajes propagandísticos y unas pocas fotos personales.