Lunes, 13 de Octubre de 2008

ENFOQUE-Falta empleados médicos afecta países del tercer mundo

Reuters ·13/10/2008 - 13:19h

Por Kavita Chandran y Tan Ee Lyn

Cuando su bebé se puso azul, Nivetha Biju lo llevó de urgencia a la sala de emergencias pediátricas de un hospital indio y observó sin poder hacer nada mientras su hijo perdía la conciencia porque las enfermeras a cargo no tenían idea qué hacer.

Finalmente un doctor salvó la vida del bebé, pero muchos pacientes no son igualmente afortunados en India y otros países subdesarrollados, donde una falta de médicos y enfermeros calificados hace que a menudo no haya nadie para ayudar cuando se los necesita.

"Los sistemas de salud (en los países del tercer mundo) están al borde del colapso debido a la falta de personal calificado", dijo Ezekiel Nukuro, un funcionario de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"En algunos países las muertes producto de enfermedades evitables están aumentando y la expectativa de vida está cayendo", sostuvo.

Según algunos expertos, la crisis sanitaria de los países del tercer mundo está siendo exacerbada por naciones de Occidente, que flexibilizan sus estrictas regulaciones inmigratorias para atraer doctores y enfermeros de lugares menos desarrollados, reforzando sus propios sistemas.

Las consecuencias de esta "fuga de cerebros" son graves porque dejan enormes vacíos en los sistemas de salud de los países del tercer mundo, donde las enfermedades como el sida, la tuberculosis y la malaria proliferan y los niños mueren a diario de diarrea.

Las agencias de ayuda advirtieron que un esquema de "tarjetas azules" de la Unión Europea para atraer a inmigrantes altamente calificados como trabajadores hospitalarios, que este mes recibió el respaldo inicial de los ministros, agravará la corrosiva fuga de cerebros.

Africa, con un cuarto de la carga mundial de enfermedades pero sólo un 3 por ciento de los trabajadores de la salud, es la región más perjudicada. Los expertos en enfermedades pidieron a inicios de este año que el robo de trabajadores africanos fuera considerado un crimen internacional.

Por todo el continente, los pacientes de sida con frecuencia permanecen desatendidos durante días en clínicas rudimentarias atendidas por una sola enfermera sobrecargada de trabajo y unos pocos camilleros no calificados. A menudo, los doctores sólo van a la clínica una vez cada varias semanas.

"Hay una clínica atendida por una enfermera que tiene más de 70 años, y ella apenas puede recordar lo que hizo con un paciente ayer (...) Y sin embargo de todos modos atiende la clínica porque no hay nadie dispuesto a trabajar allí", dijo el doctor Pheello Lethola, un especialista en VIH de Lesoto, donde casi un cuarto de la población está infectada con el virus.

La falta de trabajadores de la salud en Africa es más pronunciada en las regiones donde el sida abunda, ya que la enfermedad ha menoscabado las filas de empleados médicos.

"Una enfermera que atiende a 400 pacientes cobra 3 dólares al día en Malawi, lo que ni siquiera alcanza para una bolsa de maíz. De modo que los empleados sanitarios se mudan al extranjero o pasan a compañías privadas locales", dijo Moses Massaquoi, un doctor de Médicos Sin Fronteras en Malawi.

Expertos de la OMS afirmaron en un reporte publicado en julio que la ayuda internacional para Africa debería usarse para aumentar los salarios de los doctores y reforzar el reclutamiento y la capacitación.

El informe también decía que los esfuerzos por contactar hospitales africanos con laboratorios y expertos del extranjero por medio de internet y teléfono, lo que se conoce como "telemedicina", podría aliviar las presiones de los costos de los países necesitan personal calificado.

DURMIENDO AFUERA DE HOSPITALES

En India, que está en tercer lugar en casos de VIH del mundo, los pacientes pueden pasar días haciendo la fila para ser atendidos o recibir medicamentos en los hospitales de Nueva Delhi ya que simplemente no hay suficientes doctores y enfermeras para atenderlos a todos.

"Muchos terminan durmiendo afuera de las clínicas y ahora estamos pensando en construir refugios para que la gente pueda venir y quedarse", dijo el activista Loon Gangte, agregando que algunos de los pacientes abandonan el tratamiento porque la espera es demasiado extenuante.

En Afganistán, algunos de los mejores hospitales públicos no pueden costear el desinfectante o guantes de goma y los doctores y enfermeras no ganan lo suficiente para alimentar a sus familias.

"Yo soy profesor adjunto y gano 100 dólares al mes. Eso no es suficiente para comprar trigo para mi familia", sostuvo un doctor en un hospital público de Kabul, quien pidió no ser nombrado.

"El jefe de este turno me vino a decir que era difícil sobrevivir, que tenía que irse a otra parte, Pakistán o Irán. Los doctores aquí sólo están para capacitarse. Si no hubiera formación, no se quedarían ni una hora", agregó.

Los doctores y enfermeras en India están siendo robados por centros médicos privados que atienden a la clase media india en expansión o por los hospitales del extranjero. Algunos dejan la medicina y se pasan al sector de la informática, donde reciben sueldos relativamente buenos.

"La demanda es mayor que la oferta", indico la doctora Sunita Maheshwari, una cardióloga pediátrica en un hospital de Bangalore. Maheshwari y su esposo constituyen una especie rara ya que eligen regresar a su país para practicar la medicina después de haberse graduado de la Universidad de Yale.

"India tradicionalmente perdió todos nuestros mejores enfermeros y técnicos de manos de occidente porque ellos (los países de Occidente) tampoco tienen suficientes. Así que ¿qué hacen? Se los roban de aquí", señaló Maheshwari.

India padece de una aguda escasez de trabajadores de la salud, incluyendo 600.000 doctores, 200.000 cirujanos dentales, 1 millón de enfermeras, además de radiólogos, higienistas dentales, fisioterapeutas y técnicos de laboratorio.

En India hay una enfermera por cada 1.000 pacientes, comparado con las 11 enfermeras que hay por cada 1.000 pacientes en Europa.

Este es un país que cuenta con una pujante industria del 'turismo médico' ya que el bajo costo de las cirugías plásticas y demás procedimientos atraen pacientes de todo el mundo. No obstante, pobres y enfermos de India a menudo quedan sin atención médica en absoluto.

SOLUCION DIFICIL

Los expertos admiten que no hay solución fácil porque los problemas de los países del tercer mundo como la guerra, las enfermedades y la desnutrición, a menudo llevan a que quienes puedan hacerlo, se vayan. Sin embargo, sugieren estrategias de retención para reducir el problema.

"Sería imposible resolver o detener la migración de trabajadores de la salud (...) Es un derecho humano básico del individuo la libertad de movimiento", dijo Nukuro, de la OMS.

"No obstante, creo que un fuerte compromiso político e internacional, estrategias innovadoras (...) sociedades y alianzas e inversiones a largo plazo deberían estar entre los ingredientes claves para enfrentar la 'fuga de cerebros'", agregó.

Algunas de las medidas prácticas en India incluyen la reducción de la carga sobre los profesionales de salud, mediante la capacitación de amas de casa en situaciones como la diarrea, y para que suministren medicamentos en casos de fiebre, tabletas de rehidratación oral y equipos de diagnóstico rápido de malaria y embarazo.

Tales proyectos de capacitación comunitaria también están en curso en países africanos, especialmente en remotas áreas rurales.

"Esta es una intervención pequeña pero tendrá un gran impacto sobre la reducción de los índices de mortandad infantil y maternal", dijo a Reuters a comienzos de año el secretario de salud federal de India, Naresh Dayal.