Lunes, 13 de Octubre de 2008

Diamanda Galas dice que Madonna es una fantástica empresaria

EFE ·13/10/2008 - 14:16h

EFE - La cantante estadounidense Madonna sonríe en el escenario durante su concierto en el marco de su gira europea "Sticky and Sweet" que se llevó a cabo el 27 de septiembre de 2008.

La diva vanguardista, inclasificable y provocadora Diamanda Galas inaugura hoy el Festival de Otoño con su primer concierto en Madrid, en el que ofrecerá un repertorio de "canciones sobre el amor obsesivo".

Vestida de riguroso negro, con una larga melena lisa y oscura y rojo carmín, Diamanda Galas ha presentado el concierto que ofrece esta noche en el Teatro Albéniz, titulado "La serpente canta", acompañada del director del Festival de Otoño, Ariel Goldenberg, y el director general de Promoción Cultura de la Consejería de Cultura y Turismo de Madrid, Amado Giménez.

Haciendo gala de su inteligencia y carisma, la diva estadounidense ha sido preguntada por un libro de análisis sobre la mujer en la música en el que se la compara con Madonna y con la cantante Anna Visi, conocida como la Madonna griega. Según esta publicación, son cantantes absolutamente diferentes, pero tienen en común su forma de utilizar la opresión masculina en la música para contar su propio mundo.

"Madonna es una fantástica empresaria, que sabe venderse a sí misma. No es una artista. Manda a sus amigos a detectar tendencias y luego las utiliza en sus espectáculos; ella misma lo ha reconocido. Eso no tiene nada que ver conmigo", ha comentado Diamanda Galas, quien asegura no dar ninguna importancia a estas comparaciones.

Nacida en San Diego y residente en Nueva York, pero con raíces mediterráneas -"soy de Anatolia, no turca, porque, de hecho, yo no reconozco Turquía como país", precisa-, la diva cantará esta noche piezas románticas, pero muy tristes, y con sus propios arreglos. "Cambio cosas de las canciones, pero no para ser interesante ni para provocar, sino como algo natural y sin olvidar el original", ha advertido.

Entre estos temas, figuran "You dont't Know ahat love is" y "The thrill is gone", popularizadas por Chet Baker; o "La chanson des vieux amants", de Jacques Brel, así como composiciones de su último trabajo, "Guilt Guilt Guilt".

"Yo sólo puedo cantar la vida que he vivido. No conozco la vida de Jacques Brel. Solamente cuando estoy en el escenario me siento muy bien, me siento libre y me olvido de mis problemas", explica la cantante al ser preguntada sobre lo desgarrado de su propuesta musical, en la que explora el lado oscuro del ser humano.

Compositora, considerada una virtuosa del piano (dice que es diestra pero que cuando toca su mano izquierda tiene más fuerza) y con una voz privilegiada, Diamanda Galas gesticula sin parar mientras habla un español mezclado con otros idiomas.

Debutó en el Festival d'Avignon en 1979, publicó su primer disco en 1982 y fue internacionalmente conocida con su "Plague Mass", que la llevó al altar de la catedral de Saint John Divine de Nueva York con el torso cubierto de sangre para recordar a los enfermos de Sida.

Después de esta cita en el Teatro Albéniz, Diamanda Galas ofrecerá el miércoles 15 "Canciones del exilio".

"La serpente canta" da el pistoletazo de salida a la XXV edición del Festival de Otoño, que incluye este año más de cuarenta espectáculos, y que a lo largo de su primera semana ofrece más música, en concreto, cuatro conciertos en La Casa Encendida.