Lunes, 13 de Octubre de 2008

Cava y hamiltonitis

Alonso riega su euforia de mensajes irónicos hacia su irreconciliable máximo rival

VÍCTOR SEARA ·13/10/2008 - 08:00h

Dos semanas después de la inesperada gloria de Singapur, llegó Fuji, y Renault y Alonso han vuelto a festejar. Esta vez no hubo ayudas directas, aunque los líderes del mundial se empeñaron en hacerlo tan mal que los que estaban para poder aprovechar lo hicieron. Alonso no dejó escapar una ocasión propicia, firmando una carrera demoledora con su segundo juego de neumáticos, dejando sin respiración a Kubica y Raikkonen, que se enzarzaron entre ellos en una lucha que ganó el polaco al final. En Renault no estaban preparados para festejar de nuevo y tuvieron que pedir refuerzos de cava a la organización. Lo trajeron en una enorme caja y las copas, eso sí, no podían romperse: eran de plástico. Las llevaron a la zona de los garajes y allí prepararon la foto oficial del triunfo de Alonso.

SEGUNDA PARTE. Lo más sorprendente de Alonso

Fue el tremendo varapalo que le infligió a Kubica cuando visitó por primera vez los boxes. El Renault R28, calzado con ruedas más duras, fue impresionante. Y el asturiano, avisado de que el polaco iba a detenerse cinco vueltas más tarde que él, le obligaba a exigirse al máximo. Alonso fue un reloj, rodando sistemáticamente en 1 19", algo que no estaba al alcance de Kubica.

JUNTOS FUERA Y DENTRO. La batalla que libraron en pista siguió en la mesa de juego

Un rato después de terminada la carrera, Alonso y Kubica se fueron con paso firme hacia el camerino del polaco. El español fue a buscarle para hablar y el de BMW estaba con su jefe, Mario Theissen. El máximo responsable de la marca germana felicitó a Alonso por la victoria y, acto seguido, ambos pilotos se fueron a departir sobre su afición preferida: el póker.

NO LO VIO, PERO OPINA. La parte final de la rueda de prensa dio para mucho

Preguntado Alonso acerca de que si sería capaz de ayudar a Felipe Massa,el español contestó rotundamente que sí. Luego le dijeron que si estaba de acuerdo con la penalización a Hamilton y dijo que sí aunque aseguró no haber visto lo que había ocurrido. Las risas fueron generales

FELICITACIONES A PIQUET. Los rumores ponen al brasileño fuera de Renault

Los comentarios que ponen al compañero de Alonso fuera del equipo siguen su curso, aunque en la carrera de ayer en Japón no lo hizo nada mal. Estuvo mezclado entre los protagonistas desde el comienzo y se estableció en cuarta posición al final. Y a punto estuvo de quitarle el lugar en el podio a Kimi Raikkonen de no haber sido por el creciente deterioro de sus neumáticos.

HAMILTON NO APRENDE. La lección de Singapur no valió

En la salida, Hamilton estuvo a punto de armarla gorda. Tuvo suerte de que Raikkonen y Massa le vieron a tiempo para no chocar contra su coche, pero se cegó con no perder el liderato con Raikkonen en esos primeros metros de carrera y resultó un desastre. Una vez se bajó del coche, declaró a la prensa inglesa que se arrepentía de lo que había hecho en esos primeros metros y que se había equivocado: "Pero no lo repetiré en las dos carreras que faltan". Ese lance inicial marcó su carrera definitivamente. Y la de los dos pilotos de Ferrari.

MASSA SE FUE CONTENTO. A pesar de todo

El brasileño se aseguró el séptimo puesto y dos puntos en el Mundial, los cuales pueden llegar a ser muy importantes dentro de unos días, cuando se defina el campeonato. Ya sabe que Alonso será su socio.

LA MALA SUERTE DE SUTIL. Un poco de gafe sí tiene

El joven piloto alemán sigue siendo el farolillo rojo de la F-1 en cuanto a resultados. En Mónaco, iba cuarto y Raikkonen le dio por detrás, abandonando. Ayer, estaba realizando una excepcional labor, rodando décimo, pero, al pisar los restos de los coches por la colisión de la salida, el neumático trasero derecho se desintegró.

SENTENCIA PARA COULTHARD. Tumulto tremendo

Hubo toques por todos los sitios. El más damnificado fue sin duda David Coulthard, quien sufrió un severo golpe en su rueda trasera derecha y, cuando aceleró para salir de la curva, su coche enfiló hacia las protecciones. El impacto fue brutal y, aunque a él solo le contabilizaron el susto, a su equipo esos daños le costarán bastante caros. Red Bull necesitará fletar otro chasis desde Inglaterra porque el de ayer se quedó inservible.