Domingo, 12 de Octubre de 2008

Morales le dará inicio a la marcha sindical para exigir referendo constitucional

EFE ·12/10/2008 - 20:27h

EFE - Morales marcará la partida a esta movilización sobre las 10.00 hora local (14.00 GMT) en la localidad de Caracollo, situada en el departamento andino de Oruro, a 200 kilómetros de La Paz, donde llegarán los manifestantes el próximo día 20, confirmó hoy el Palacio de Gobierno.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, dará mañana en el altiplano el inicio a una marcha de sindicatos campesinos y obreros que se dirigirá a La Paz para exigir a la oposición que apoye en el Congreso la convocatoria de un referendo sobre la nueva Constitución.

Morales marcará la partida a esta movilización sobre las 10.00 hora local (14.00 GMT) en la localidad de Caracollo, situada en el departamento andino de Oruro, a 200 kilómetros de La Paz, donde llegarán los manifestantes el próximo día 20, confirmó hoy el Palacio de Gobierno.

"Siento que la marcha va ser enorme", dijo el mandatario en una entrevista con la radio estatal Patria Nueva en la que destacó la alianza entre los movimientos sociales que le respaldan y la histórica Central Obrera Boliviana (COB) para celebrar esta manifestación.

A su juicio, la población debe definirse entre ser partidaria del "imperio, del neoliberalismo y el capitalismo" o del "cambio" en democracia con las reformas impulsadas por su Gobierno.

El presidente destacó que con el "voto" en el referendo constitucional, que podría realizarse a principios del próximo año, puede impulsar esas "reformas profundas" sin recurrir a bloqueos u otras protestas.

En la marcha participarán campesinos del Altiplano, productores de coca del Chapare (Cochabamba, centro), donde radica el fortín sindical de Morales, organizaciones sociales de las ciudades de El Alto y de La Paz, representantes de pueblos indígenas del oriente y sectores profesionales de clase media de diversas partes del país.

El acto fue anunciado en principio como un "cerco" contra la oposición en el Congreso Nacional, pero, tras ser criticados por los opositores, los dirigentes afines a Morales dijeron que sería una movilización "pacífica".

Los rivales políticos de Morales acusaron al Gobierno de practicar un doble discurso por apoyar esta medida de presión mientras se estaba celebrando un proceso de diálogo para pacificar el país tras la ola de violencia de septiembre y para intentar llegar a acuerdos sobre la convocatoria constitucional.

El Ejecutivo y la oposición iniciaron el pasado jueves un proceso de diálogo en el Congreso Nacional para tratar de consolidar un acuerdo que permita reformar el texto constitucional aprobado en la Constituyente en 2007 y convocar al referendo para su validación.

La oposición, cuyo apoyo en el Senado es fundamental para aprobar la convocatoria de al consulta, ha planteado modificaciones en numerosos artículos que el partido de Morales no ha aceptado, aunque las negociaciones continuarán durante la próxima semana.

Parlamentarios de ambas partes han pedido, según publicó hoy el diario paceño La Prensa, que en estas conversaciones participen organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Uno de los temas conflictivos de la negociación es el da la reelección que recoge el texto constitucional y que, tal y como está planteado en la estrategia del Gobierno, le permitiría a Morales volver a aspirar a la presidencia en las elecciones previstas para 2009 y 2014.

El proyecto constitucional permite la reelección por un mandato consecutivo pero sin contar los períodos anteriores a la entrada en vigor del documento.

Morales justificó hoy esta medida en que para tener una "nueva Bolivia" se necesita un proyecto de largo plazo porque, dijo, en este país cada nuevo Gobierno cambia las políticas de su predecesor y causa "perjuicios" a su desarrollo.

Según el mandatario, en la población existe "un gran sentimiento" sobre la posibilidad de que "los pobres" también pueden manejar el Gobierno "por años".

La oposición ha expresado esta semana su temor de que finalmente la marcha derive el 20 de octubre en un "cerco" contra el Congreso nacional como ha ocurrido en otras dos ocasiones en las que el oficialismo aprobó normas mientras los sindicatos impedían el paso de opositores a la Cámara.