Martes, 13 de Noviembre de 2007

Japón crece el 2,6 por ciento pero no logra despegar

EFE ·13/11/2007 - 11:14h

EFE - Imagen de archivo de un empresario japonés mientras observa un tablero electrónico con datos de operaciones bursátiles, en Tokio.

La economía japonesa creció el 2,6% en el tercer trimestre del año gracias al impulso aportado por el sector exportador, que se ha visto favorecido por la debilidad del yen, que ahora parece haberse interrumpido.

Este saludable dato de crecimiento económico, más fuerte de lo que el mercado esperaba, contrasta de manera ostensible con las cifras del trimestre anterior, cuando el Producto Interior Bruto (PIB) nipón se contrajo el 1,6%.

La expansión del tercer trimestre corresponde a un crecimiento del 0,6 por ciento del PIB respecto a los tres meses previos, una cifra dos décimas más alta que las previsiones del mercado.

Los saludables indicadores económicos de Japón indican que la economía está inmersa en una tendencia de recuperación sostenida aunque no parece que termine de despegar, ya que los datos positivos se ven ensombrecidos por otros que no invitan al optimismo.

La causa del buen comportamiento económico de Japón en los pasados tres meses fue de las empresas exportadoras, pero también de que los japoneses acudieron al centro comercial con más alegría que en el segundo trimestre.

El consumo, que supone mas de la mitad del PIB nipón, se incrementó en tres décimas entre julio y septiembre y ayudó a contener los efectos de una caída sensible en la construcción.

Entre julio y septiembre la inversión inmobiliaria se contrajo un 7,8 por ciento, lo que supone la mayor caída sufrida por este indicador en diez años.

Sin embargo, el reciente repunte del paro y la estabilidad de los salarios no permiten prever que la tendencia alcista del consumo vaya a mantenerse en Japón.

Este contexto sumado al parón en el sector inmobiliario influyó en la decisión anunciada hoy por el Banco de Japón (BOJ), que optó por mantener los tipos de interés en su actual nivel del 0,5 por ciento, tal y como habían pronosticado los analistas.

Mucho menor que el de las otras grandes economías mundiales como Estados Unidos y la UE, el permanentemente bajo precio del dinero confirma que la economía japonesa no termina por despuntar.

El gobernador del Banco de Japón, Toshihiko Fukui, afirmó en su comparecencia rutinaria ante los medios tras que la economía japonesa se expande "moderadamente".

La fortaleza del yen 

Fukui se refirió también al otro gran impulsor de la economía japonesa entre julio y septiembre, el yen, y apuntó que, aunque no venga bien a las empresas exportadoras, la rápida apreciación de la moneda en sólo una semana tiene factores positivos, como un mayor poder adquisitivo para comprar petróleo.

La debilidad de la divisa japonesa tuvo un impacto fundamental en el sector exportador japonés durante el tercer trimestre, ya que facilitó la venta de sus productos en el extranjero.

El tipo de cambio ventajoso entre el yen y el dólar impulsó los ingresos a mitad de este año que recientemente anunciaron las grandes firmas japonesas con presencia en todo el mundo, como las firmas de electrónica y los fabricantes de automóviles.

Sin embargo, la debilidad del yen no es un factor que garantice permanecer estable por mucho tiempo.

El ministro portavoz, Nobutaka Machimura, afirmó ayer mismo que un yen fuerte es "básicamente bueno" para la economía japonesa, lo que desencadenó un ola inesperada de compra de yenes en el mercado de divisas. En sólo una semana el dólar se ha apreciado en cinco yenes.

Las empresas exportadoras son las que tradicionalmente marcan la tendencia del principal índice de la Bolsa de Tokio y el impacto negativo de la fortaleza del yen tiró hoy para que el Nikkei cerrara a la baja por octava jornada consecutiva.