Domingo, 12 de Octubre de 2008

La lluvia en Madrid desluce el desfile de la Fiesta Nacional

Reuters ·12/10/2008 - 11:15h

El Rey presidió el domingo la parada militar con motivo de la Fiesta Nacional del 12 de octubre, que en esta ocasión se vio deslucida por la lluvia que cayó sobre la capital y obligó a la suspensión del desfile aéreo.

El monarca, acompañado por el resto de la Familia Real, miembros del Gobierno, las altas instituciones del Estado, la oposición y el Ejecutivo madrileño, presidió un año más el acto desde la tribuna instalada en la Plaza de Colón.

Este es el primer desfile presidido por la ministra de Defensa, Carme Chacón, y por la nueva cúpula militar renovada tras asumir su cartera.

Previamente, Chacón tuvo palabras de recuerdo para los militares españoles en misiones de paz en el extranjero, con quienes mantuvo una videoconferencia antes de la marcha.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que tras la parada viaja a París para una reunión de emergencia del Eurogrupo, fue recibido con algunos abucheos a su llegada a Colón.

Después de los saludos, don Juan Carlos pasó revista a las tropas y se recordó a los militares fallecidos en acto de servicio durante 2008. Entre los familiares de las víctimas se encontraban la viuda y el hijo de la última víctima de ETA, el brigada Luis Conde.

Posteriormente, más de 4.600 soldados y 250 vehículos desfilaron por el Paseo de la Castellana y el de Recoletos.

Para el desfile de este año se ha invitado a los 13 países que cuentan con representación en el Cuartel General de Alta Disponibilidad Terrestre de Betera y del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad de Rota, que son Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Grecia, Holanda, Italia, Noruega, Polonia, Portugal, Reino Unido, Rumania y Turquía.

Las unidades a caballo y el Escuadrón de Sables de la Guardia Civil fueron los encargados de cerrar el desfile que conmemora la Fiesta Nacional.

El acto vino precedido por cierta polémica después de que un micrófono abierto jugara una mala pasada al presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, a quien el sábado se escuchó decir "mañana tengo el coñazo del desfile".

El líder de la oposición emitió después un comunicado lamentando que hubiera trascendido lo que definió como "una expresión coloquial propia de una conversación de ámbito privado" y mostró su respeto hacia las Fuerzas Armadas y la Fiesta Nacional.