Sábado, 11 de Octubre de 2008

¿Eyaculación contra la congestión nasal?

El Journal of Medical Hypotheses publica algunas de las hipótesis científicas menos convencionales

 

DANIEL MEDIAVILLA ·11/10/2008 - 08:00h

DANIEL MEDIAVILLA -

El Journal of Medical Hypotheses es un verdadero país de las oportunidades para los científicos con ideas peregrinas. Con personalidades como Vilayanur S. Ramachandran o Antonio Damasio en el comité editorial, la revista está pensada para dar cabida a artículos que, aunque sean "probablemente falsos, se puedan considerar dignos de publicación si contienen aspectos (ideas, perspectivas, datos) que son potencialmente estimulantes para el desarrollo de la ciencia futura", según la empresa editora.

Uno de estos artículos considerado digno de publicación recientemente lleva el sugerente título de Eyaculación como tratamiento potencial para la congestión nasal en hombres adultos. El planteamiento del autor, Sina Zarrintan, de la Universidad Médica de Tabriz (Irán), se basa en que la mayor parte de los descongestionantes que se venden habitualmente en farmacias funciona estimulando los receptores adrenérgicos. La gente soluciona sus catarros tomando medicamentos como la efedrina, pero Zarrintan propone un método más natural y sin efectos secundarios.

Sistema simpático

La fase de emisión de la eyaculación está controlada por el sistema nervioso simpático, que cuenta con un gran número de receptores adrenérgicos. El autor del estudio plantea que la eyaculación debería estimular estos receptores durante la fase de refracción que sigue al climax sexual, aliviando así los síntomas del catarro. Este tratamiento tendría ventajas sobre los estimulantes artificiales.

Otra teoría aún más extravagante: los zapatos de tacón causan esquizofrenia 

Por un lado, eliminaría los problemas que provocan los efectos vasoconstrictores de fármacos como la efedrina en personas con hipertensión, y por otro, evitaría el desarrollo de tolerancia al tratamiento que aparece cuando se utiliza con frecuencia un medicamento con la consiguiente pérdida de eficacia.

Otra teoría aún más extravagante la presentó en Journal of Medical Hypotheses Jarl Flensmark, de Malmo (Suecia). Según su planteamiento, los zapatos con tacón causan esquizofrenia. En su explicación, Flensmark afirma que los tacones altos obligan a quienes los llevan a tensar las pantorrillas. Esto evita que los neurorreceptores situados en los músculos de las pantorrillas secreten dopamina, un componente necesario para el bienestar mental.

Además de la explicación biológica, Flenskmark revisó la historia para encontrar relaciones entre el tipo de calzado y la esquizofrenia. Según él, el calzado con tacón se comenzó a emplear hace más de 1.000 años y condujo a los primeros casos de esquizofrenia. Después, la industrialización de la elaboración de zapatos coincidió con un incremento en la prevalencia de la esquizofrenia y los efectos se notaron más en los países donde los niveles de mecanización fueron superiores.

El autor de la hipótesis afirma que, en el pasado, la esquizofrenia era más común en las clases altas, que eran las que llevaban zapatos. Lo mismo sucede, dice, en países como Turquía Ghana o India, donde la enfermedad afecta primero a las clases altas.

Estudios similares han aparecido en Journal of Medical Hipotheses. Uno de ellos llegó a afirmar que la exposición continuada al Sol provoca esquizofrenia.