Viernes, 10 de Octubre de 2008

Visite la Ciudad Prohibida de China ... como un eunuco virtual

Reuters ·10/10/2008 - 12:36h

Los aficionados a la cultura que estén a miles de kilómetros de Pekín ahora pueden visitar su famosa Ciudad Prohibida, a través de una recreación tridimensional del enorme palacio que también les permite vestirse como eunucos imperiales y conocer a una cortesana.

Una de las joyas de la corona china, este complejo en el corazón de la capital ya recibe decenas de miles de visitantes reales cada día.

Pero ahora los turistas online también pueden observar los banquetes del emperador de la dinastía Qing para la cena, entrenar a grillos de pelea y alimentarlos con mosquitos engordados con sangre, o practicar el tiro al arco con la ayuda de una cortesana.

En el palacio virtual, presentado el viernes, también pueden vestirse como si fueran parte del gran séquito imperial.

"Cuando entras en la Ciudad Prohibida eliges una de las nueve vestimentas históricas, para dar sentido a la historia pero también para mantener el decoro", dijo John Tolva, director de programas en IBM, que dirigió el proyecto llamado "Más allá del espacio y el tiempo".

"No puedes correr y no puedes volar", agregó, una restricción para impedir que otros visitantes virtuales, con quienes puedes interactuar y puedes ver, sean distraídos.

El programa no se queda atrás a la hora de tratar las partes más picantes de la historia imperial, labrada en parte por las legiones de eunucos que controlaban parcelas de la vida imperial y podían conseguir un gran poder.

"Uno de los trajes que puedes elegir es el de eunuco", dijo la vicepresidenta de IBM, Paula W. Baker, aunque ese avatar sea sólo conocido como "sirviente imperial".

También aparecen en algunos de los puestos burocráticos que podían haber tenido hace cientos de años.

Aquellos interesados en otros aspectos íntimos de la vida del emperador tienen la opción de echar un vistazo a las mujeres elegidas para servirle.

El museo espera que el programa (www.beyondspaceandtime.com), que se basa en un software informático de juegos, consiga fans nuevos de un hito cultural que sobrevivió al tumultuoso siglo XX de una forma destacable.

Se ha tardado tres años en crearlo y ha costado más de 3 millones de dólares (2,2 millones de euros) suministrados por IBM como parte de un programa comunitario.

Los historiadores piensan que el resultado es una buena presentación del palacio, pero les preocupa que haya habido un cierto sacrificio de la veracidad histórica por la conveniencia del visitante moderno.