Jueves, 9 de Octubre de 2008

España se concentra en Tallin tras un largo viaje

EFE ·09/10/2008 - 22:26h

EFE - El defensa de la selección española Carles Puyol (2ºi) a su llegada al aeropuesto de Tallin (Estonia), donde el combinado español disputará, el próximo sábado, el partido clasificatorio para el Mundial de Sudáfrica 2010 contra la selección de Estonia en el estadio Le Coq Arena.

La selección española de fútbol ya descansa en su hotel de concentración de la localidad de Tallin, en la costa sudeste del Golfo de Finlandia, tras un largo viaje de casi cuatro horas, alargado con media hora de retraso en la salida desde Barajas y una hora de espera en la recogida de las maletas.

El día ha sido largo para la selección. Tras el desayuno completaron en La Ciudad del Fútbol el último entrenamiento en tierras españolas. Aumentaron las dudas sobre el estado de Sergio Ramos, que sigue con molestias en el pubis y, por precaución, no acabó la sesión de trabajo.

El lateral madridista no está para jugar los dos partidos de clasificación al Mundial 2010 (Estonia y Bélgica) y Del Bosque, respetuoso siempre y aún más después del último incidente, comienza a barajar alternativas.

El último encuentro de España desató una polémica evitable. Ramos jugó ante Armenia en Albacete con ligeras molestias, luego pidió descanso a Bernd Schuster para el partido del Real Madrid y el técnico germano estalló quejándose de una infiltración que no había existido.

Las mismas molestias de hace un mes las mantiene Ramos. Quiere jugar y está para hacerlo, aunque comprende que puede dejar su puesto en algunos minutos de uno de los dos encuentros. Las alternativas son Alvaro Arbeloa y Andoni Iraola.

Llegó Del Bosque a la 'roja' y en su primera convocatoria dejó fuera por decisión personal a sólo tres campeones de la Eurocopa. Andrés Palop porque no hace falta un tercer portero. Sergio García que en ese momento era jugador de Segunda división con el Real Zaragoza. Y Arbeloa. La ausencia más injustificable.

El gusto de Del Bosque por Iraola era conocido. Fue la novedad. Pero con Arbeloa había coincido en la cantera del Real Madrid. Le había visto crecer. Y hasta la fecha siempre había elogiado su polivalencia defensiva. Hubo rumores de todo tipo y Arbeloa se quedó fuera sin recibir una sola llamada.

Ahora, titular indiscutible en la banda derecha del Liverpool, se perfila como el sustituto de Ramos. Así lo probó el seleccionador en Las Rozas, donde tras el entrenamiento los internacionales almorzaron y se dirigieron con rapidez al aeropuerto de Barajas.

Montados en el avión que debía partir a las 15.30 horas, vieron como el despegue se retrasó media hora. Fue un placido pero largo vuelo que dejó España en Tallín tras sobrevolar Pamplona, Lyon, el mítico Mont Blanc de Los Alpes, o Ginebra, Munich y Riga, antes de aterrizar en la capital de Estonia.

Allí, fueron recibidos con lluvia, 10 grados de temperatura, y una inesperada sorpresa. Todo el equipo tuvo que esperar a las maletas de los jugadores que habían facturado equipaje. Con paciencia aguantó la mayoría en el autobús y esperando su maleta jugadores como Reina, Cesc, Villa, Cazorla y Fernando Torres, el más solicitado por los seguidores locales.