Viernes, 10 de Octubre de 2008

Pepu: "No puse por escrito ninguna norma porque no fue necesario"

El ex seleccionador contesta a las críticas de Aíto en 'Público'.

 

MIGUEL ALBA ·10/10/2008 - 08:00h

efe - Pepu Hernández, durante un acto público.

Disfruta de esa libertad que tenía señalada en el calendario antes de su salida de la Federación. "Sí, porque el verano tenía pensado pasarlo de otra manera", asegura Pepu Hernández. Ayer, tras conocer las declaraciones de Aíto a Público, Pepu defendió su filosofía.

"Entendieron qué significaba respeto, confianza y generosidad"

Aíto asegura que se encontró una selección sin normas de funcionamiento. Que no se respetaban horarios, ni comidas

Imagino que Aíto se refiere a que no estaban por escrito.

¿A qué se refiere?

Pues que no hacía falta dictar reglas. Nunca puse por escrito ningún tipo de norma porque no eran necesarias. Nunca tuve un equipo tan puntual. De hecho, según me habían comentado al llegar a la selección, había dos jugadores que siempre llegaban tarde. A ellos solo les tuve que comentarles una vez el tema de la puntualidad. A partir de ahí, en la primera concentración, estos dos jugadores que habitualmente llegaban tarde empezaron a ser de los primeros en subir al autobús, en bajar a comer

¿Usted, entonces, no cree que haya que ser tan puntilloso como Aíto?

Pues no. Dudo que necesariamente tengan que ser unas normas escritas las que se tengan que seguir. Hay unas normas de sentido común y unas determinadas peticiones.

¿Y cuáles fueron esas peticiones?

Pues que cuando se dice una cosa, no hay que estar repitiéndola constantemente. Con jugadores inteligentes, solo hace falta decir las cosas una vez.

¿Pero nunca tuvo que dar un golpe sobre la mesa?

Pues no. Cuando existe tanto compromiso, los mismos compañeros son los que ejercen y le dicen: "¡tío, que te estás pasando! Que no hemos podido salir a comer por esto". Ellos mismos se regulan porque son gente inteligente, a la que no hay que estar marcándoles el camino. Las cosas quedaron bastante claras desde un principio. La primera vez que reúno al equipo no les hablo de contraataques o de defensa. Les hablé de respeto, de confianza y de generosidad. La gente pensará que ya está Pepu con sus tonterías y chorradas. Pero a mí me pareció básico que entendieran qué significaban respeto y generosidad. A partir de ahí, ¡cómo no se va a entrenar como se tiene que entrenar o cómo no se va a llegar a la hora cuando se tiene que hacer!

¿Sigue siendo apetecible ser seleccionador?

Cada uno tiene que hacer sus valoraciones. Cada uno puede llegar a hacer determinados pactos. Si no, hay confusiones. La selección es un equipo muy atractivo, pero hay que dejar bien marcado con la Federación cuáles son las funciones de unos y otros. Eso es importante. Aíto ha decidido que quiere seguir entrenando, incluso me han comentado que tiene problemas para cobrar el finiquito. Algo que me deja perplejo. Me sorprende que puedan estar sucediéndole estas cosas.

"No tuve que dar un golpe sobre la mesa; se regularon porque son inteligentes"

Quizás por eso Aíto sigue diciendo que "se ha ofrecido al presidente para hablar de toda cuestión importante para el futuro de la selección".

No sé, pero está claro que deberían aclarar si Aíto sigue vinculado como asesor o como sea, porque hay una norma de la ACB, aprobada por la FEB, que prohíbe entrenar a la selección y a un equipo a la vez. Crea confusión al aficionado, a la gente del baloncesto y a los mismos entrenadores, que se preguntarán si se puede o no.

¿Es normal que España siga sin seleccionador?

No. No nos podemos permitir ese lujo. Estamos en una posición en la que tenemos que seguir sumando. Y está claro que se suma más con seleccionador que sin él. Se da una sensación mala. Se transmite que el entrenador no importa y que solo importan los jugadores. Eso es un exceso de lujo y de arrogancia.

Aíto firmó por dos años y estuvo tres meses. ¿Le sorprende que la Federación se lo haya permitido?

Sí. Es que se están manteniendo muchas posiciones hipócritas desde la Federación. No me refiero a Aíto, que ha hecho lo que le apetecía hacer: llevar al equipo en los Juegos Olímpicos y luego entrenar a Unicaja. No entro a valorar ni el trabajo de Aíto ni sus decisiones. Lo que me extraña son las decisiones de otro que, de un lado, pedían algo que luego no ha sido capaz de mantener.

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