Jueves, 9 de Octubre de 2008

Enfermedad pulmonar crónica es común en los ancianos

Reuters ·09/10/2008 - 16:00h

Por Martha Kerr

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es la tercera causa de muerte a nivel mundial y uno de cada cuatro hombres y una de cada seis mujeres la desarrollarán si viven hasta los 95 años.

Estos son los últimos hallazgos del Estudio Rotterdam, actualmente en marcha, presentados esta semana en el 18 Congreso Anual de la Sociedad Respiratoria Europea.

La EPOC es la causa primaria de dos enfermedades importantes, como son el enfisema y la bronquitis crónica, ambas fuertemente relacionadas con el tabaquismo.

Un síntoma central es la dificultad y finalmente la incapacidad para trasladar el aire a través de los pulmones. Los síntomas causan mucha discapacidad y complicaciones letales. Alrededor de 12 millones de personas tienen EPOC sólo en Estados Unidos.

El doctor Guy Brusselle, del Hospital Universitario de Ghent en Bélgica, presentó los resultados de su equipo de investigación, basados en datos de 7.983 participantes que vivían en los alrededores de Rotterdam, en Holanda.

Los sujetos tenían 55 años o más cuando comenzó el estudio y fueron seguidos durante aproximadamente 16 años.

Durante el estudio, 648 pacientes fueron diagnosticados con EPOC. La tasa era mayor en los hombres que en las mujeres y más elevada en los fumadores que en los no fumadores, dijo Brusselle.

Los varones sin síntomas de EPOC a los 55 años tenían un riesgo del 4 por ciento de desarrollar la condición en los siguientes diez años, mientras que el peligro trepaba al 10, 18 y 24 por ciento durante los 20, 30 o 40 años posteriores, respectivamente.

Para las mujeres de 55 años, el riesgo de EPOC en los 10, 20, 30 y 40 años siguientes era, respectivamente, del 3, 8, 13 y 16 por ciento.

El 60 por ciento más de riesgo de desarrollar EPOC en los hombres por sobre las mujeres se debe "en parte a un consumo de tabaco históricamente mayor en los varones", indicó el autor.

Además, el riesgo de padecer EPOC era casi cuatro veces más alto entre los fumadores que entre los no fumadores.