Jueves, 9 de Octubre de 2008

Migraciones forzadas, otro riesgo del cambio climático

Reuters ·09/10/2008 - 07:47h

Los efectos perjudiciales para el medio ambiente del cambio climático, como desertificaciones e inundaciones, podrían forzar a millones de personas a abandonar sus hogares en las próximas décadas, según los expertos.

"Todos los indicadores muestran que estamos tratando con un gran problema emergente a nivel mundial", afirmó Janos Bogardi, director del Instituto de Medio Ambiente y Seguridad Humana de la Universidad de la ONU en Bonn, Alemania.

"Los expertos estiman que para 2050, 200 millones de personas habrán sido desplazadas por problemas medioambientales, una cantidad de personas que equivale aproximadamente a dos tercios de la población actual de Estados Unidos", indicó la Universidad en un comunicado.

Bogardi dijo que el número actual de personas que emigran debido a problemas ambientales podría ser de entre 25 y 27 millones. A diferencia de los refugiados políticos que huyen de su país, muchos buscan nuevos hogares en su patria.

Es importante, añadió, encontrar métodos para conocer la cantidad de personas que se ven forzadas a dejar sus hogares por razones causadas por el calentamiento global, como problemas en las tierras de cultivo, para que gobiernos y grupos de asistencia puedan hallar formas de ayudarles.

"El principal paso para ayudar es el reconocimiento (de la situación)", dijo Bogardi a Reuters.

En el pasado, muchas de estas personas habrían sido consideradas como emigrantes económicos. Sin embargo, los emigrantes económicos eran a menudo hombres jóvenes en busca de trabajo.

"Se espera que la migración provocada por cambios medioambientales incluya personas más pobres, mujeres, niños y adultos mayores, provenientes de situaciones medioambientales más desesperadas", dijo.

Expertos de unos 80 países se reunirán en Bonn del 9 al 11 de octubre para discutir cómo ayudar a los emigrantes medioambientales.

Un estudio de 22 países en desarrollo, realizado por el instituto de Bogardi y otros centros de investigación dirigido a estudiar las razones de la migración, ha puesto de relieve la preocupación porque las redes de tráfico humano pudieran beneficiarse de los daños al medio ambiente.

En Bangladesh, "mujeres con niños, cuyos maridos murieron en el mar durante el ciclón Sidr o que están siempre fuera realizando trabajos de emigrantes, son una presa fácil para los traficantes y terminan en redes de prostitución o haciendo trabajos forzados en India", indicó el estudio.