Jueves, 9 de Octubre de 2008

El Pentágono admite que en el ataque aéreo en Afganistán en agosto murieron 33 civiles

EFE ·09/10/2008 - 01:37h

EFE - En la imagen, el general David Petraeus (d), hasta ahora responsable de las fuerzas en Irak y nuevo jefe del Mando Conjunto Central.

Una investigación militar efectuada por el Pentágono revela que en el ataque militar contra insurgentes en Afganistán el pasado 22 de agosto murieron 33 civiles, muchos más de los que EE.UU. había admitido anteriormente, y que había cifrado entre cinco y siete.

La investigación ha arrojado una cifra de 22 insurgentes fallecidos a raíz de la operación militar y la muerte de 33 civiles, cifras que difieren de las facilitadas inicialmente por EE.UU. y Afganistán, informó el Comando Central en un comunicado.

El Ejército estadounidense había insistido durante mucho tiempo en que en el ataque aéreo murieron solamente entre cinco y siete civiles junto a 30 insurgentes, mientras que Afganistán elevó la cifra de civiles fallecidos en la operación a 90.

Días después del ataque, el general David McKiernan, el comandante responsable en Afganistán, solicitó que se efectuara una nueva investigación sobre el número de fallecidos.

El Pentágono tomó esta decisión después de que salió a la luz un video grabado con un teléfono móvil que mostraba cuerpos sin vida de varias mujeres y niños entre los muertos del ataque.

El brigadier general Michael Callan, quien encabezó la investigación, afirma en sus conclusiones que las fuerzas de la coalición "actuaron con base en información de inteligencia creíble, en defensa propia y de acuerdo con las reglas de la ley de guerra".

El pasado 22 de agosto se produjeron en las provincias afganas de Herat y Kapisa sendos combates entre insurgentes y las tropas de la coalición estadounidense.

El enfrentamiento más grave tuvo lugar en el conflictivo distrito de Shindand, situado en la provincia occidental de Herat.

El otro enfrentamiento se produjo en el distrito de Tagab, de la provincia oriental de Kapisa, durante una operación de la coalición que comanda EE.UU., compuesta fundamentalmente por tropas estadounidenses, contra la actividad insurgente en la zona.