Miércoles, 8 de Octubre de 2008

La mejora del mundo copiando a la naturaleza

Los 100 mejores inventos biomiméticos recrean el mundo natural.

TONI POLO ·08/10/2008 - 21:35h

"La diferencia entre la selección natural y la selección cultural está en que en la primera solución antecede al problema". La máxima la formuló ayer Jorge Wagensberg, director de Cosmocaixa, en la presentación del proyecto Las mejores 100 innovaciones de la naturaleza, una serie de inventos creados a partir de lo que enseña el mundo natural. Wagensberg considera que el entorno aporta grandes soluciones a grandes problemas, y que sólo hace falta observarlo, entenderlo y copiarlo. "En el mundo animal y vegetal, tenemos ideas desarrolladas y perfeccionadas durante millones de años", dice. Es el espíritu del biomimetismo. Cosmocaixa organizará exposiciones, debates y talleres sobre esta disciplina, que augura como la protagonista del siglo XXI.

El estudio presentado ayer recoge un centenar de los 2.133 proyectos analizados, lo que no quiere decir que los demás sean inviables, sino que se trata de los que se encuentran en una fase más avanzada de comercialización. La experta estadounidense en biomimetismo Janine Benyus y Gunter Pauli, fundador y director de ZERI (una red que asocia más de 3.000 científicos), acompañaron al director de Cosmocaixa en la presentación y mostraron su convencimiento de que la iniciativa va a ser una auténtica revolución económica y social.

"Convergen todos los elementos para que estalle una revolución", comentó Pauli, en referencia a las crisis económica y medioambiental que sufre el planeta. Pauli, acreditado economista, invita al optimismo: "Estamos ante un nuevo modelo de economía que nos permitirá ahorrar más y contaminar menos", sentenció.

¿Por qué ahora?

La duda que surge es por qué el biomimetismo no se ha desarrollado antes. "Por la sencilla razón", explica Wagensberg, "de que antes no había posibilidad de observar a niveles nanotecnológicos. El ser humano ha alcanzado un grado de desarrollo que le permite observar cómo, por ejemplo, las lagartijas consiguen permanecer enganchadas a un vidrio vertical y aguantar hasta 40 veces su peso. A partir de la observación, se puede comprender sobre qué principio lo logra y, por último, copiar ese principio y aplicarlo".

Wagensberg recordó que hasta ahora se ha hecho lo que la tecnología ha permitido: "El velcro, que ha sustituido a muchas cremalleras y botones, se inventó a partir del estudio de unas semillas. Y la NASA inventó el teflón también según principios naturales".

El riesgo de la aplicación de la biomimética es mínimo. "No se trata de manipular a seres vivos, no tiene nada que ver con los transgénicos", explicó. Estas ideas tienen un rodaje de millones de años: "¡Ya les gustaría a los científicos trabajar con proyectos tan experimentados!", añadió Wagensberg. Janine Benyus hizo hincapié en que es crucial no crear patentes de estos proyectos: "Se trata de una información que debe estar al alcance de todos. Si patentan algo, que sean productos, no información" .