Miércoles, 8 de Octubre de 2008

Nobel por iluminar el estudio de la vida

El galardón de Química premia el desarrollo de la proteína verde fluorescente

DANIEL MEDIAVILLA ·08/10/2008 - 21:22h

U. B. - Drosophila adulta expresando GPF

La academia sueca ha concedido el Nobel de Química 2008 a tres investigadores por “el descubrimiento y el desarrollo de la proteína verde fluorescente” (GFP, de sus siglas en inglés). Los galardonados, que además del prestigio se llevarán algo más de 330.000 euros cada uno, son Osamu Shimomura, del Laboratorio Biológico Marino (EEUU); Martin Chalfie, de la Universidad de Columbia (EEUU), y Roger Y. Tsien, de la Universidad de California en San Diego (EEUU).

La relevancia de esta aportación tiene similitudes con la del microscopio. Gracias a la GFP, los científicos han podido comenzar a seguir procesos que se desarrollan a una escala diminuta en el interior de las células y que antes eran invisibles. La GFP se emplea para marcar las proteínas que se quieren estudiar, y poder seguir sus movimientos y sus interacciones. El intenso color verde de la GFP resalta cuando el organismo tintado se coloca bajo luz ultravioleta o azul. Así, se puede observar el crecimiento de tumores o el desarrollo del alzhéimer.

Las proteínas fluorescentes también han servido para seguir genes de unos organismos insertados en otros. Gracias a ellas, se puede controlar su expresión y comprobar que pueden transmitirse a las generaciones posteriores, algo de gran utilidad para saber si se ha tenido éxito o no en el trabajo con animales transgénicos. Esta forma de etiquetado en animales se ha empleado también en investigaciones dirigidas a curar la sordera o la enfermedad de Huntington.

Además de servir para la investigación, las GFP extraídas de la medusa bioluminiscente Aequorea victoria han permitido la creación de todo tipo de animales fluorescentes. El desarrollo actual de este tipo de proteínas se pudo observar en Nature, donde un grupo de investigadores publicó un trabajo en el que tintaron con más de 90 colores las neuronas de ratones transgénicos.