Miércoles, 8 de Octubre de 2008

Obama y McCain vuelven a la arena electoral volcados en los estados claves

EFE ·08/10/2008 - 18:29h

EFE - El candidato a la Presidencia de los Estados Unidos por el partido republicano John McCain (D) se dirige a su rival demócrata, Barack Obama (I), mientras habla en el segundo debate presidencial que se lleva a cabo en el campus de la Universidad Belmont, en Nashville, Tennessee (EE.UU.).

Los candidatos a la Presidencia de EE.UU., John McCain y Barack Obama, volvieron hoy a la carga electoral con la mirada puesta en los sondeos y en los estados bisagra, tras un segundo debate que no entusiasmó.

El demócrata Obama tiene previstos mítines en Indiana mientras que el republicano McCain es esperado junto con su compañera de fórmula, Sarah Palin, en Pensilvania y Ohio, dos estados clave en la contienda electoral del 4 de noviembre.

Joe Biden, el candidato demócrata a la vicepresidencia, viajará a Tampa (Florida), otro estado importante y que está muy disputado según las encuestas.

La campaña de McCain divulgó hoy un anuncio televisivo nacional de 30 segundos titulado "Gente", en el que destaca que Obama defiende su trayectoria "extremadamente liberal" en el Senado y acusa a otros de mentir.

El anuncio reproduce una frase de Obama en la que éste dice que "la gente está mintiendo", mientras un narrador lo tacha de "nada presidencial".

La campaña de McCain, según dijo a Efe Doug Holtz-Eakin, principal asesor político de McCain, está decidida a seguir con este tipo de anuncios.

"Continuaremos defendiéndonos porque el senador Obama ha dedicado meses en esta contienda a distorsionar las posturas políticas del senador McCain", dijo.

"El senador Obama lo ha llamado mentiroso en numerosas ocasiones y el senador McCain está decidido a asegurarse de que los medios cubren con precisión su campaña. Seguiremos defendiéndolo como sea necesario", enfatizó.

Para David Axelrod, el principal estratega político de Obama, McCain recurre a ataques personales "porque quiere crear una distracción y no puede ganar en base a los temas".

En su opinión, "el senador Obama tiene ideas sólidas para reconstruir la economía y cambiar la política exterior. Supongo que si tuviera que defender las políticas de los últimos ocho años, yo también me pondría de mal humor, pero el pueblo estadounidense no se dejará engañar porque quiere respuestas a los problemas".

Los sondeos diarios publicados hoy indican una ligera reducción en la ventaja que llevaba hasta ahora el candidato demócrata.

La respetada página "RealClearPolitics", que elabora una media de los principales sondeos, considera que Obama mantiene ahora una ventaja de 4,7 puntos porcentuales, del 49,1 frente al 44,4 por ciento de McCain, cuando el martes esta distancia era de 5,6 puntos.

Según el índice Rasmussen, Obama cuenta con una ventaja de seis puntos (51 por ciento frente a 46 por ciento), mientras que Zogby le atribuye tan sólo una distancia de dos puntos y un tercer sondeo, Hotline-Diageo, encuentra a los candidatos separados por un solo punto.

Las muestras de estas encuestas fueron tomadas antes del debate celebrado el martes por la noche en la Universidad Belmont, en Nashville (Tennessee), en el que los candidatos expusieron las causas y posibles curas para la crisis económica que golpea a Estados Unidos.

El debate del martes, que debía insuflar frescura por su formato de acercamiento a los votantes, resultó hasta aburrido, ya que no aportó más que los mismos ataques de campaña.

El consenso entre los analistas es que Obama salió ileso -varias encuestas instantáneas lo dieron como ganador- y que McCain, que continúa rezagado en la opinión popular, estuvo a la defensiva.

El momento más comentado del debate fue cuando McCain, visiblemente irritado, criticó un voto del 2005 en el Senado sobre un plan energético y, señalando a Obama, se refirió a él como "ese" que había votado a favor del plan, lo que se interpretó como una manera despectiva de dirigirse a un colega del Senado.

En declaraciones a Efe, el también senador demócrata Bob Menéndez hizo hincapié en que ese comentario "demuestra una falta de respeto absoluta" por parte de McCain hacia un compañero.