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Lunes, 12 de Noviembre de 2007

El Gobierno busca resolver la crisis con Venezuela sin llamar al embajador como le pide el PP

EFE ·12/11/2007 - 09:19h

EFE - Chávez, que volvió a calificar al ex presidente del gobierno español José María Aznar de "fascista", dijo que espera que se mantengan igual las relaciones entre su país y España.

El Gobierno ha anunciado hoy que va a llevar a cabo todas las gestiones posibles para resolver la crisis abierta tras la incidente entre el Rey y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en la Cumbre de Chile, aunque sin llamar a consultas al embajador español en Caracas, lo que le ha exigido el PP.

El Ejecutivo no prevé por ahora tomar esta medida, que el PP ve justificada ante las descalificaciones del presidente venezolano, Hugo Chávez, contra el ex jefe del Gobierno José María Aznar y las insinuaciones de que el Rey conocía la intentona golpista de 2002, informaron a EFE fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores.

La intención del Gobierno es calmar y reconducir la situación tras los hechos ocurridos en la reciente Cumbre Iberoamericana de Chile entre Chávez y el Rey, quien le espetó "¿por qué no te callas!" tras volver a llamar "fascista" a Aznar.

La secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, en declaraciones a Onda Cero y TVE, ha pedido "dejar trabajar a la diplomacia para evitar que una escalada verbal complique aún más la situación".

No obstante, ha garantizado que el Gobierno seguirá "reaccionando" en caso de que Chávez continúe sus ataques a España y ha garantizado que "la dignidad y el respeto que requieren el Rey y la Corona van a estar defendidos en todo momento".

La evolución de esta crisis será, previsiblemente, uno de los asuntos que Don Juan Carlos abordará con el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en su despacho semanal en el Palacio de la Zarzuela.

El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, también se ocupará mañana del asunto en su comparecencia en el Senado para informar sobre los resultados de la cumbre de Chile.

El PP, a través de su secretario general, Ángel Acebes, le exigió hoy que comparezca también en el Congreso para explicar a los españoles la política exterior española, que, dijo, "ha oscilado entre la irrelevancia y el compadreo con los mismos que ahora insultan a España".

Además de llamar a consultas al embajador español en Caracas, Dámaso de Lario Ramírez, Acebes ha exhortado al Ejecutivo que convoque al embajador venezolano en Madrid para formular una "enérgica protesta" por los "insultos y acusaciones" de Chávez.

Para Acebes, las palabras del mandatario venezolano "sobrepasan todos los límites de lo tolerable y exigen una respuesta clara, serena y firme por parte del Gobierno".

Aznar, que se encuentra en Bogotá para participar en diversos actos políticos y presentar su último libro, se abstuvo hoy de comentar las críticas vertidas por Chávez.

Del ex presidente del Gobierno habló el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, para decir que era la primera vez que tenía un comportamiento con sentido de estado, tras la llamada a Zapatero agradeciéndole que le defendiera.

Moraleda, en cambio, criticó al líder del PP, Mariano Rajoy, por no reconocer este gesto, lo que achacó a su "incapacidad" para ver "algo positivo" en el Gobierno o para "no coincidir" con Aznar.

El portavoz del PSOE en el Congreso, Diego López Garrido, se ha unido a los reproches al PP por las declaraciones "disparatadas" de sus dirigentes y por no tener "el más mínimo de responsabilidad" en la defensa de los intereses de España.

El portavoz parlamentario de CiU y presidente de la Comisión de Exteriores del Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, se ha opuesto a llamar a consultas al embajador español, aunque ha tachado de "inoportunas y fuera de lugar" las declaraciones de Chávez.