Miércoles, 8 de Octubre de 2008

Cinco heridos tras una explosión de gas en Santander

La explosión ha hecho que se derrumbe parte de la fachada trasera del edificio, situado en la calle Tetuán de la capital cántabra 

EFE ·08/10/2008 - 15:24h

EFE - Los bomberos aseguran con barras el techo de la vivienda del edificio número 41 de la calle Tetuán, en Santander.

Cinco personas han sufrido heridas de carácter leve como consecuencia de la explosión de gas que se ha producido esta tarde en el portal número 41 de la calle Tetuán, de Santander.

Los servicios sociales del Ayuntamiento de Santander se están poniendo en contacto con los vecinos de los números 41 y 43 de la calle Tetuán para facilitarles un alojamiento hasta que puedan regresar a su domicilio.

 

En el número 41, donde se registró la explosión, viven 16 personas y en el 43 un total de 22. De ellas, 19 van a ser realojadas en apartamentos de la ciudad, 14 se trasladarán a casas de familiares o amigos y las cinco restantes permanecerán en el Hospital Valdecilla, según ha informado el primer teniente de alcalde, Samuel Ruiz.

El suceso ocurrió sobre las 15.00 horas en la cuarta planta del edificio y causó heridas a tres personas que se encontraban en la vivienda donde se produjo la explosión y a otras dos más que estaban en otro domicilio.

Dos edificios desalojados 

La explosión ha provocado considerables daños en el tejado del edificio número 41 y en la fachada trasera, que se ha derrumbado parcialmente. De hecho, desde la calle se puede ver el interior de la vivienda afectada por la deflagración. Los Bomberos de Santander han decidido desalojar temporalmente ambos edificios, número 41 y 43, hasta comprobar si sufren algún tipo de daño estructural, ha indicado Samuel Ruiz.

Los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Santander están haciendo un recuento del número de vecinos afectados por esa medida preventiva para ofrecerles un alojamiento alternativo hasta que puedan regresar a sus casas.

El edificio donde se ha producido la explosión está situado en un barrio muy popular de Santander, a escasos metros del patio de recreo del colegio Castroverde. Ningún niño de ese centro de enseñanza se encontraba en ese momento en el patio, ya que era la hora de la siesta, según ha confirmado a Efe una de sus maestras.