Miércoles, 8 de Octubre de 2008

Al menos 437 heridos en cargas policiales contra manifestantes en Bangkok

EFE ·08/10/2008 - 06:11h

EFE - Un monje budista camina cerca a un grupo de soldados que custodia el Palacio de Gobierno en Bangkok (Tailandia).

Las autoridades sanitarias tailandesas elevaron hoy a 437 el número de heridos en las cargas policiales de ayer contra los manifestantes que cercaron la sede del Parlamento en Bangkok, y que también causaron la muerte al menos dos personas.

Desde la madrugada, efectivos del Ejército fueron desplegados en los aledaños de la sede del Legislativo, donde las fuerzas de seguridad intervinieron hasta en cuatro ocasiones para desalojar a los activistas de la Alianza del Pueblo para la Democracia (PAD) que querían impedir que se celebrara un pleno.

A primera hora de la mañana, los manifestantes se habían retirado y trasladado al palacio gubernamental, sitiado por los seguidores del PAD desde hace casi dos meses, mientras dos pequeñas bombas de fabricación casera fueron halladas y desactivadas cerca de la sede de la Cámara Baja.

La Policía aseguró que sólo empleó botes de humo y gas lacrimógeno, pero testigos y fuentes médicas indicaron que algunas de las heridas fueron causadas por pequeños explosivos, capaces de quebrar huesos y desgarrar tejidos.

Inicialmente y tras la primera carga policial, los manifestantes se retiraron del Parlamento, pero luego regresaron protegidos con cascos de motos y escudos arrebatados a los antidisturbios, y armados con palos, bates de béisbol, y barras de hierro.

Las dos víctimas mortales fueron una mujer de 20 años a la que impactó en el pecho un contenedor de gas lacrimógeno, y un hombre de 40 al que le estalló el explosivo que llevaba en el bolsillo cuando se hallaba delante de la sede del partido Chart Thai (Nación Tailandesa), uno de los socios del actual Gobierno de coalición.

Además, dos personas más perdieron una pierna y un total de 437 resultaron heridos, de los que unos 70 continúan hospitalizados por heridas de bala, contusiones e inhalación de humo, según fuentes médicas.

El primer ministro, Somchai Wongsawat, quien se disponía a asistir a la sesión parlamentaria, tuvo que ser evacuado del lugar en helicóptero y volver a la antigua base militar en la que trabaja desde que accedió al cargo, pues los seguidores del PAD continúan ocupando el palacio gubernamental.

Wongsawat sucedió en el puesto a Samak Sundaravej, inhabilitado por el Tribunal Constitucional al haber violado la Carta Magna por presentar un programa de televisión cuando ya era jefe del Ejecutivo.

La renuncia de Sundaravej, quien declaró el estado de excepción en Bangkok para dispersar a los manifestantes del PAD que exigían su renuncia, no parece haber acabado con la crispación política que sufre desde hace meses Tailandia.

Hasta el momento, el primer ministro descarta imponer de nuevo esa medida de emergencia, mientras el Ejército insiste en que no dará otro golpe de Estado como el que depuso en 2006 a Thaksin Shinawatra.

Tanto Wongsawat como Sundaravej son aliados de Shinawatra, el gran enemigo del PAD, que aquel año movilizó a decenas de miles de personas para demandar que entregara el poder.

Los disturbios de esta semana comenzaron después de que el pasado fin de semana la Policía detuviera a dos líderes del PAD, que se opone a que el Ejecutivo enmiende la Constitución aprobada en 2007, cuyo proceso iba a comenzar en el pleno del Parlamento de ayer que finalmente no se celebró.