Martes, 7 de Octubre de 2008

La guerra en Afganistán divide a los aliados

EEUU acusa de "derrotista" al jefe de las Fuerzas Armadas británicas por descartar la victoria militar contra los talibanes

M.CENTENERA/AGENCIAS ·07/10/2008 - 22:25h

AFP/ MANPREET ROMANA - Desplazados afganos se protegen de una tormenta de arena en un campo de Kabul.

La guerra contra los talibanes en Afganistán cumplió el martes siete años sin que nadie vea cerca su final. Lejos de progresar, los últimos meses han sido los más violentos. El deterioro de la situación ha abierto una brecha entre los aliados, que disienten sobre la estrategia a seguir para estabilizar uno de los frentes abiertos en la guerra contra el terror.

El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, acusó de "derrotista" al jefe de las Fuerzas Armadas británicas, Mark Carleton-Smith, por asegurar en una entrevista reciente que la guerra contra los talibanes no se puede ganar . "No hay ningún motivo para subestimar las oportunidades para tener éxito a largo plazo", dijo Gates de camino a Europa del Este. EEUU es el país que ha aportado el grueso de las 70.000 tropas aliadas al país centroasiático. Es también el principal defensor de la vía militar, para la que exige un aumento significativo de las fuerzas de la OTAN y 17.000 millones de dólares para armar y formar al Ejército afgano.

Sin embargo, Gates admitió ayer que "parte de la solución podría ser la reconciliación con gente que está dispuesta a trabajar con el Gobierno afgano". El secretario de Defensa estadounidense mencionó la negociación con líderes tribales en Irak, que facilitó que cambiasen de bando y luchasen contra la insurgencia de Al Qaeda. "Lo que hemos visto en Irak se aplica en Afganistán", argumentó Gates. La apuesta por el diálogo del enviado especial de Naciones Unidas a Afganistán, Kai Eide, fue mucho menos ambigua. "Lo que necesitamos es una escalada política, más energía política", dijo Eide en una conferencia de prensa. "Todos sabemos que no podemos ganar militarmente. Tiene que lograrse por vías diplomáticas. Y esto requiere un compromiso político", agregó.

Otros países presionan para establecer un calendario de retirada, como es el caso de Canadá. "Una de las cosas en las que disiento es en creer que la OTAN pueda permanecer militarmente en Afganistán indefinidamente", dijo hace una semana el primer ministro canadiense, Stephen Harper.

Conversaciones secretas

La CNN anunció ayer que representantes del Gobierno afgano y de los talibanes se reunieron en septiembre en Arabia Saudí para mantener unas conversaciones de paz secretas. Citando fuentes anónimas, la cadena estadounidense indicó que los representantes talibanes expusieron varias condiciones para acabar con la guerra, entre ellas la retirada de las tropas extranjeras y varias carteras ministeriales.

El diario saudí Asharq Al-Awsat también se hizo eco de las negociaciones y señaló que parte de los talibanes "se ha distanciado de Al Qaeda", según una fuente cercana a las conversaciones. El encuentro, que se prolongó durante tres días, requirió dos años de preparativos y la mediación de Arabia Saudí y Reino Unido.

El Ejecutivo afgano y representantes de los talibanes han negado la información. "El Gobierno de Afganistán está abierto a dialogar con cualquiera en la oposición y con aquellos que están luchando contra la población y el Gobierno afganos pero ninguna conversación de este tipo ha ocurrido todavía", dijo el portavoz presidencial Humayun Hamidzada.

El mulá Abdul Salam Zaeef solo reconoció que varios talibanes y representantes gubernamentales afganos se reunieron en septiembre con el rey saudí. "En ese encuentro no hablamos de ningún tema político, incluyendo Afganistán", declaró a Reuters.

60 muertos en combates

Mientras la posibilidad de negociar está sobre la mesa, los combates entre las fuerzas de la OTAN y los talibanes continuaron ayer en Afganistán.
El portavoz militar de Estados Unidos informó de la muerte de 43 insurgentes el domingo en la provincia de Zabul. Tropas internacionales y afganas mataron a otros 16 talibanes en Helmand. Ambas regiones son limítrofes con Pakistán. Los dos países han acordado formar patrullas conjuntas para vigilar la frontera común.

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