Martes, 7 de Octubre de 2008

Subastadas las vigas de la discordia

Christie's vende por 1,5 millones cinco travesaños centenarios de la Mezquita de Córdoba expoliados

ÁNGEL MUNÁRRIZ/ANTONIO HIGUERA ·07/10/2008 - 21:25h

Los religiosos Fernando Cruz Conde (izquierda) y Manuel Pérez, junto a las vigas. Efe

Un golpe de martillo puso este martes el punto y final a una abracadabrante novela sobre arte, religión y poder que propone una interesante moraleja: la moneda pesa más que la Historia. Cinco vigas califales del siglo X de la Mezquita-Catedral de Córdoba, muy probablemente expoliadas, fueron subastadas por la casa londinense Christie’s y adjudicadas por más de 1,5 millones de euros. A la Iglesia católica, propietaria de la Mezquita desde el siglo XIII, le corresponde, en virtud de un acuerdo alcanzado con el propietario, “entre el 10 y el 15% del dinero”, que entregará a Cáritas Córdoba, explicó ayer a Público el presidente del Cabildo Catedralicio, Manuel Pérez.

La subasta de las cinco vigas iba a celebrarse, en principio, el 4 de abril de 2006, pero Christie’s retiró estas piezas de la puja después de que la Iglesia y el bufete de abogados de la casa londinense, Irwin Mitchell, alcanzaran un acuerdo por el cual se demoraba hasta que quedase clara la situación legal de los travesaños, hasta ayer en manos de la institución Beckford Advisors Limited, representante de la propiedad de las piezas.

Tras casi treinta meses de contactos y negociaciones, la puja se celebró ayer. La Iglesia ya había arrojado la toalla al renunciar en septiembre a recuperar las piezas ante la imposibilidad de hacer valer frente a los tribunales la tesis, aceptada por la mayoría de los expertos en Arte e Historia, de que los travesaños salieron de España de forma ilícita.

Investigación judicial

La investigación judicial no ha podido averiguar cómo y cuándo salieron las piezas de España. El objetivo de la Iglesia, probar que había sido después de la aprobación, en 1985, de la Ley de Protección de Patrimonio, se frustró, y tampoco sirvieron de nada los esfuerzos del Ministerio de Cultura, con el particular empeño de Carmen Calvo, diputada por Córdoba.

Lo que sí se ha demostrado es que las piezas aparecieron en el sur de Francia en la década de los 50, lo que haría que las transacciones posteriores fueran evaluadas judicialmente a la luz de la legislación francesa, quedando sin efecto el decreto español de protección del patrimonio de 1926 con el que la Iglesia evitó la subasta en 2006. “Las vigas salieron a principios del siglo XX tras una reforma de la parte del templo edificada por Alhaken II”, explica José Clemente, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Córdoba, que afirma que “es posible que estas piezas hayan estado tiradas durante años”.

“Nos esforzamos en buscar elementos que nos permitieran recuperar las vigas, pero al no haber referencia histórica de cuáles son las manos por las que han pasado, no hemos podido hacer nada. La sensación no es otra que la de impotencia”, explicaba el presidente del Cabildo tras la subasta.

“Si hubiéramos tenido datos objetivos, se hubieran aplicado los elementos jurídicos de la legislación española... Pero al no existir esos datos, nuestros asesores ingleses nos dijeron que la legislación aplicable sería la francesa”, añadió.

Un material caro

Por otra parte, el componente político y mediático de toda la polémica ha sido innegable. El Cabildo cuenta con unas 170 vigas similares a las cinco que han originado la controversia. El interés por recuperar otras cinco ha sido, en parte, proporcional a la avidez con que los medios de comunicación de Córdoba, una ciudad en la que la actualidad de la Iglesia goza de gran protagonismo, han situado esta polémica en el eje de su agenda cultural.

La opción que nunca se ha barajado (ni por parte de la Iglesia ni del Ministerio) fue la de pujar en la subasta. Hacerlo hubiera sido realmente costoso, ya que el precio alcanzado por las piezas superó ayer el máximo de la horquilla con el que partía la subasta en 2006.

Este martes en Christie’s fueron vendidos también dos capiteles de nido de avispa, la basa de una columna de la ciudad palatina de Medina Azahara y una copia del Corán realizada en Córdoba en el XI.