Martes, 7 de Octubre de 2008

Nobel de Medicina reabre viejas heridas sobre hallazgo del sida

Reuters ·07/10/2008 - 12:34h

Por Maggie Fox

La decisión de entregar el Premio Nobel de Medicina a Luc Montagnier y a Francoise Barre-Sinoussi, por su hallazgo del virus del sida, fue vista el lunes como un desaire al virólogo estadounidense Robert Gallo y reabrió una amarga disputa sobre la investigación.

Desde el principio, Gallo y Montagnier fueron rivales que compitieron por descubrir la causa de la misteriosa enfermedad que provocaba la muerte de homosexuales y consumidores de drogas inyectables en la década de 1980.

Finalmente, la asamblea del Nobel tuvo la última palabra sobre quien merece el mayor crédito por el trabajo.

"No hubo duda respecto a quien hizo los descubrimientos fundamentales", dijo a Reuters la integrante de la asamblea Maria Masucci.

Montagnier y Barre-Sinoussi fueron más generosos, ambos dando crédito a Gallo.

"Es un conflicto que debería ser olvidado. También es cierto que equipos estadounidenses fueron importantes en el descubrimiento del virus, y eso debería ser reconocido", dijo Barre-Sinoussi en una entrevista telefónica con RTL radio.

Gallo fue igualmente cortés.

"Estoy complacido de que mi amigo de largo tiempo y colega, el doctor Luc Montagnier, así como su colega Francoise Barre-Sinoussi, hayan recibido este honor", indicó el doctor estadounidense en una declaración el lunes.

"Me sentí gratificado al leer la amable declaración del doctor Montagnier donde expresó esta mañana que yo igualmente merecía reconocimiento", agregó.

Sin embargo, el director del Instituto Nacional de Cáncer (NCI, por su sigla en inglés), John Niederhuber, dijo que Gallo y Montagnier compartieron los créditos durante años.

"Aunque estamos contentos de que dos científicos que contribuyeron tanto con la investigación del sida fueron reconocidos hoy, yo estoy muy decepcionado de que el NCI (...) no fuera, de alguna forma, reconocido", dijo Niederhuber en un comunicado.

MERITOS COMPARTIDOS

A principios de la década de 1980, investigadores alrededor del mundo intentaban descubrir qué estaba causando la misteriosa y fatal enfermedad que llegó a ser conocida como Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida, o sida.

Gallo y Montagnier consideraron la posibilidad de la presencia de un retrovirus e intercambiaron muestras.

El estadounidense, quien entonces trabajaba en el Instituto Nacional del Cáncer, anunció en abril de 1984 que había descubierto el virus que causa el sida. El investigador dijo que el virus era diferente de uno identificado por los doctores franceses.

Resultó que Gallo estaba trabajando con una muestra contaminada en el laboratorio de Montagnier y tuvieron que pasar años para que los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos y el Instituto Pasteur de Francia acordaran dividir el crédito y las regalías producto del descubrimiento.

"Yo creo que Bob (Robert Gallo) tuvo una contribución muy, muy importante en el campo del VIH al entregar la evidencia más fuerte para (...) el virus, que fue identificado por primera vez por Montagnier (...)", dijo el doctor Anthony Fauci, jefe del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Contagiosas de Estados Unidos, en una entrevista por teléfono.

"Es una pena que el comité no pueda darle el premio a más de tres personas", agregó Fauci. "Si pudiera, entonces estoy seguro de que Bob sería muy, muy merecedor".

El tercer ganador del Nobel de Medicina de este año fue Harald zur Hausen, de la Universidad de Düsseldorf y ex director del Centro Alemán de Investigación sobre el Cáncer, que descubrió que el virus del papiloma humano (HPV) causaba el cáncer de cuello de útero, el segundo más común entre las mujeres.