Domingo, 5 de Octubre de 2008

Los líderes de la UE prometen unidad ante el caos financiero

Reuters ·05/10/2008 - 08:23h

Los líderes de cuatro grandes países europeos prometieron el sábado tras una cumbre de emergencia que harán lo posible para evitar una crisis financiera que empezó como un bola de nieve en Wall Street y ya afecta bancos en Europa, sin proponer nuevas medidas concretas para afrontar la peor crisis financiera desde la década de 1930.

"Nos comprometemos conjuntamente a garantizar la solidez y estabilidad de nuestro sistema bancario y financiero y tomaremos todas las medidas necesarias para lograr este objetivo", dijo un comunicado conjunto emitido desde la reunión en París.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, el anfitrión de la cumbre, dijo que él y los líderes de Alemania, Reino Unido e Italia habían acordado que los Gobiernos debían actuar de manera coordinada.

Sin embargo, añadió que nunca había ido tan lejos como para proponer un fondo paneuropeo de crisis para los bancos, algo en lo que Berlín se mostró en desacuerdo cuando se habló al respecto hace unos pocos días.

"Hemos asumido una solemne misión como jefes de Estado y de Gobierno de apoyar a los bancos e instituciones financieras ante esta crisis", dijo en una rueda de prensa conjunta ofrecida con los otros líderes.

La canciller alemana, Angela Merkel, sin interés alguno en convertirse en "cajera jefe" mientras los gobiernos buscan una solución conjunta a la crisis, indicó que quienes generaron el problema debían estar presentes para ayudar a resolverlo.

Mantuvo ese mensaje básico en la rueda de prensa en la que los líderes se turnaron para subrayar la necesidad de restablecer la confianza y trabajar con otros países en una estrategia de corto y largo plazo.

Sarkozy invitó a los líderes de los otros tres países a la reunión esperando mostrar unidad para reestablecer la confianza al sector bancario y a una economía al borde de la recesión en gran parte del mundo desarrollado.

El primer ministro británico, Gordon Brown, dijo que a ningún banco sólido y solvente se le permitiría caer por falta de liquidez y reiteró este punto en la conferencia de prensa.

"Continuaremos haciendo todo lo que sea necesario", señaló.

La reunión se celebró tras la aprobación el viernes por parte del Congreso de Estados Unidos de un plan de rescate financiero de 700.000 millones de dólares para frenar la crisis, detonada por el desplome del mercado de la vivienda y posteriores deudas hipotecarias de dudoso cobro.

/Por Anna Willard y Marcel Michelson/