Viernes, 3 de Octubre de 2008

La Cámara de Representantes de EEUU aprueba el plan de rescate

Reuters ·03/10/2008 - 19:38h

El Congreso de Estados Unidos aprobó el viernes un plan de rescate de 700.000 millones de dólares para salvar a los bancos, en medio de la presión mundial para que se hagan esfuerzos para evitar que la crisis financiera se salga de control.

Tras su aprobación, el presidente George W. Bush prometió convertirlo en ley en cuanto llegue a sus manos.

"Hemos actuado de manera audaz para ayudar a evitar que la crisis en Wall Street se convierta en una crisis en las comunidades a lo largo de nuestro país", dijo Bush tras la aprobación del paquete.

La Cámara de Representantes votó a favor del plan de rescate con 263 votos, mientras que 171 legisladores se opusieron, en una medida que revirtió el rechazo inicial del proyecto esta semana. Sin embargo, el mandatario estadounidense advirtió que llevaría tiempo que la legislación beneficiara a la economía, que según dijo, se está enfrentando serios desafíos.

La aprobación del proyecto de parte del Congreso vino tras los reiterados llamamientos de Bush, y se desarrolló bajo la presión de los líderes demócratas y republicanos para tomar medidas para ayudar a limitar la propagación de la crisis financiera global.

"Cuando el Congreso me envíe el plan final, lo firmaré como ley", dijo el mandatario en la Casa Blanca.

La Cámara baja impactó a los mercados mundiales el lunes al rechazar un borrador inicial, en lo que se consideró como la mayor derrota de Bush y una prueba contundente de su decreciente influencia en los últimos meses de su Gobierno.

Previamente a la aprobación, los mercados ganaron impulso tras el anuncio de que Wells Fargo & Co, uno de los bancos más fuertes de Estados Unidos, firmó un acuerdo para comprar Wachovia por más de 16.000 millones de dólares, en una señal que fue interpretada positivamente por el mercado.

Sin embargo, en París, el primer ministro francés, François Fillon, dijo que el mundo se encontraba "al borde del abismo", mientras los líderes europeos tenían distintas opiniones sobre la respuesta a la crisis global.

El lunes, la Cámara de Representantes sorprendió a los mercados de todo el mundo al rechazar la primera versión del proyecto. Dado que hay elecciones el 4 de noviembre, los congresistas temen que los votantes se enfurezcan porque los errores se paguen con el dinero de los contribuyentes.

En todo el mundo se abogaba porque la Cámara aprobara el proyecto de rescate, que permitirá al Tesoro de Estados Unidos comprar activos en problemas de bancos estadounidenses.

En Washington, el Departamento de Trabajo dijo que en septiembre hubo 159.000 empleos menos que en agosto en Estados Unidos. Esta semana, los datos sobre manufacturas ya habían insinuado que el país se acerca a una recesión.

FINANZAS EN PROBLEMAS

Las malas noticias se acumulaban en el sector financiero europeo.

En Suiza, UBS, el más afectado entre los bancos europeos por su exposición a los títulos relacionados con las hipotecas de alto riesgo, dijo que reduciría 2.000 empleos en banca de inversión, además de los 4.100 puestos de trabajo que ya había eliminado el año pasado.

Han crecido los temores a que, incluso con la aprobación del paquete, no se resuelva una debilidad con raíces más profundas. Nuevos datos mostraron que se acerca una recesión en Estados Unidos y que la economía de Europa se está debilitando.

El hundimiento del mercado inmobiliario estadounidense ha minado la confianza en el sector financiero, prácticamente paralizando el préstamo interbancario y el crédito a las empresas y particulares.

Los bancos centrales han inyectado miles de millones de dólares para mantener parte del flujo de fondos.

Durante la última semana han surgido diferencias entre los países europeos.

Irlanda ofreció garantías a los depósitos bancarios, lo que promueve un movimiento de capital desde prestamistas británicos a bancos irlandeses. Grecia prometió salvaguardar el dinero de los ahorradores.

Miembros de la Unión Europea dijeron que la decisión de Irlanda podría violar las reglas de competencia y la unidad necesaria para asegurar una defensa ordenada ante las próximas tormentas.

/Por Eddie Evans y Kevin Krolicki/. *.