Viernes, 3 de Octubre de 2008

Relacionan artritis reumática con cirugía articular

Reuters ·03/10/2008 - 17:19h

Antes de la aparición de fármacos nuevos y más efectivos para tratar la artritis reumática, más de la mitad de los pacientes necesitaba cirugía ortopédica, incluido en muchos casos el reemplazo de parte de las articulaciones, señaló un estudio en Suecia.

La artritis reumática es una enfermedad crónica autoinmune, lo que significa que el cuerpo se ataca a sí mismo.

Sus síntomas son el dolor, la inflamación, la rigidez y, a veces, la destrucción de las articulaciones. En los últimos años, aparecieron varios fármacos "biológicos", como Enbrel, Remicade y Humira, que demostraron ser bastante efectivos.

"Este estudio podría ser una referencia comparativa de cohortes de pacientes con artritis reumática actuales en las que se usan tratamientos nuevos más efectivos", dijo el equipo dirigido por M. C. Kapetanovic en Annals of the Rheumatic Diseases.

El equipo, de Lund University, comenzó el estudio en 1985, dos décadas antes de la aparición de los fármacos biológicos. El análisis incluyó datos sobre 183 pacientes con artritis reumática de reciente aparición.

"El enfoque terapéutico (farmacológico) fue conservador, comparado con las estrategias terapéuticas actuales para la artritis reumática temprana", señalan los autores.

Al fines del 2005, a 106 pacientes (58 por ciento) se les había realizado por los menos una cirugía. Se hizo un total de 386 operaciones ortopédicas, principalmente la extirpación de las superficies articulares del hombro, el codo, la muñeca y las articulaciones de los dedos.

A 44 pacientes (24 por ciento) se les realizó un reemplazo articular de la cadera, la rodilla, el hombro, el codo o la muñeca. A 11 pacientes se les hicieron 3 o más de esos reemplazos quirúrgicos mayores.

Los análisis de laboratorio para determinar la inflamación y ciertos parámetros articulares observados en radiografías permitieron predecir la necesidad de una cirugía articular. En cambio, la edad, el género, la duración de los síntomas y los resultados de la prueba de autoinmunidad no estuvieron asociados con la necesidad de indicar una cirugía.

El equipo concluye: "La identificación de los factores asociados con el reemplazo articular mayor permitirían diseñar mejores tratamientos (farmacológicos) para mantener la función y prevenir la discapacidad en los pacientes".

FUENTE: Annals of the Rheumatic Diseases, octubre del 2008.