Martes, 7 de Octubre de 2008

Rodrigo Rato asegura que el apoyo público a la banca "está surtiendo efectos"

El ex director gerente del FMI aboga por reformar la regulación de las entidades financieras, generalizando el sistema español

EFE ·07/10/2008 - 13:38h

Rodrigo Rato, en una imagen de archivo.

Nunca se sabe de dónde puede salir un apoyo a las políticas intervencionistas en tiempos de crisis, pero en este caso, el espectro político se abre de forma flexible y da igual las ideas previas que supuestamente defendían unos y otros.

Es el caso de Rodrigo Rato. Adalid del liberalismo económico en los cargos que ha desempeñado tanto en España (con los Gobiernos de Aznar), como  en el extranjero, el ex director gerente del Fondo Monetario Internacional asegura que "hay ciertos indicios" de que el apoyo de las autoridades y los bancos centrales al sistema financiero "está teniendo efectos", aunque reclamó más "políticas generales", al estilo del "Plan Paulson".

Rato, que participó en el Congreso Internacional de Excelencia, organizado por la Comunidad de Madrid, también abogó por reformar la regulación de las entidades financieras, generalizando el sistema español de medidas "anticíclicas".

"Es indudable que en un mundo en el que existe la volatilidad y pueden producirse cambios muy rápidos, las medidas contracíclicas, es decir, ahorrar cuando las cosas van bien para cuando vayan mal, son imprescindibles, como lo demuestra la experiencia española", declaró Rato, que animó a las entidades españolas a aprovecharse de las "oportunidades" que genera toda crisis.

Ejemplos de actuaciones con valor

Entre esos efectos, sostuvo que "estamos asistiendo en los últimos días, y me gustaría ser optimista, a ejemplos de cosas que empiezan a tener valor y que hace muy pocas semanas no tenían valor", como los activos de Lehman Brothers y de AIG, o "bancos americanos que ahora son objeto de pelea", sostuvo Rato.

Por ello, reclamó una mayor adopción de "políticas generales" para ayudar al sistema financiero, en vez de centrarse en "caso por caso".

De cara al futuro, también pidió una mayor "coordinación y unos planes preestablecidos" en la supervisión del sistema financiero, especialmente en "zonas monetarias integradas" como la zona del euro.

Además, para combatir la "pérdida de reputación" de los reguladores, reclamó una reforma de las "estructuras de supervisión", dado que "han sido demasiado diseminadas y difuminadas y han resultado ineficaces".