Martes, 7 de Octubre de 2008

El Eurogrupo acuerda que cada país tome sus medidas ante la crisis pero en cooperación con la UE

EFE ·07/10/2008 - 07:33h

EFE - El ministro español del Economía, Pedro Solbes (d), y el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet (i), charlan al inicio de la reunión que los ministros de Finanzas del Eurogrupo celebraron ayer en Luxemburgo, Luxemburgo.

Los ministros de Finanzas de la zona euro (Eurogrupo) estuvieron anoche de acuerdo en que cada país de la UE debe adoptar sus propias medidas para afrontar la crisis financiera, pero en un contexto de solidaridad y cooperación con el resto de Estados miembros.

En línea con lo pactado el sábado pasado por los cuatro miembros europeos del G8 -Alemania, Francia, Italia y Reino Unido-, los socios de la moneda única reiteraron que harán "todo lo necesario" para garantizar la estabilidad del sistema financiero europeo.

El objetivo principal, explicó el presidente del Eurogrupo, el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, es evitar la quiebra de entidades que puedan arrastrar al conjunto del sistema.

"Europa debe responder unida y con una posición clara" a una situación global muy complicada, señaló, por su parte, el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios.

Juncker explicó que la discusión sobre esta cuestión continuará mañana en el Ecofin (ministros de Finanzas de la UE), con el objetivo de recabar el consenso de todos los Estados miembros en torno a unos principios básicos de actuación para las intervenciones del Estado en las entidades financieras.

Así, según el preacuerdo adoptado ayer, las operaciones de rescate público no podrán tener como único objetivo subsidiar a los accionistas de las entidades en apuros, han de ser temporales y deben acarrear cambios en la gestión de las empresas que reciben la ayuda.

También deben tenerse en cuenta los intereses de los contribuyentes, subrayó el mandatario luxemburgués.

Dada la estructura institucional de la UE, el enfoque y las medidas tienen que ser nacionales, pero debe encuadrarse en un marco de solidaridad, recalcó.

"Si lo logramos, enviaremos una señal de confianza a los mercados", remachó.

En la misma línea, el Comisario Europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquin Almunia, advirtió sobre la adopción de medidas unilaterales que pueden tener efectos perniciosos en los demás países.

Almunia se refirió a la ampliación por parte de algunos Estados de las garantías a los depósitos bancarios y adelantó que Bruselas prepara una propuesta, para la que quiere contar con el respaldo de los 27, para elevar en toda la UE la cantidad mínima garantizada para los clientes, en caso de quiebra del banco.

Almunia no precisó el montante que maneja la Comisión, pero el vicepresidente segundo del Gobierno español, Pedro Solbes, indicó a su salida del encuentro que podría proponer una revisión de la norma actual con un umbral "claramente superior" a 40.000 euros por entidad y titular.

Juncker también aprovechó la rueda de prensa para dejar claro que la crisis actual no pone en cuestión los principios de funcionamiento del Pacto de Estabilidad -que obliga a los Estados a buscar el equilibrio en las cuentas públicas y fija un límite de déficit público del 3% del PIB-.

"El Pacto debe respetarse en espíritu y letra", reseñó Juncker, quien recordó que éste incluye elementos de flexibilidad que permiten seguir aplicándolo en situaciones de desaceleración e inestabilidad como la actual.